Para el pasaje de hoy matizaré que en más de una ocasión pensamos que ya está todo inventado, y eso fue precisamente lo que creía del mundo Marvel hasta que el verano pasado descubrí su saga Civil Wars. Una inmensa sorpresa que devolvió mi ilusión por leer cómics, al mezclar filosofía, acción y reflexión acerca de la repercusión de los "Reality Shows" y las consecuencias que puede terner obsesionarse con la responsabilidad.
En esta fantástica saga, tras la aprobación de una "justificada" ley, los Súper Héroes debían registrar su identidad secreta así como sus habilidades, considerando a todos aquellos que no lo hicieran como criminales a perseguir. Esto provocó una brutal guerra entre hermanos, amigos y camaradas de la que los villanos sacaban su propio festín.
Al comienzo de la guerra, Spiderman, tras hablarlo con menos calma de la que merece con su familia, solicitó una rueda de prensa en la que para sorpresa de todos... se quitó la máscara y dijo a todo el mundo que era realmente Peter Parker. Este hecho tuvo un gran impacto entre todos los Súper Héroes (con esa acción se ubicaba claramente en un bando), pero sobre todo en el ambiente más cercano a Peter. Entonces, se produjo la siguiente conversación entre Peter y su esposa, Mary Jane Watson:
- Peter, estás muy triste. Has perdido muchos amigos al revelar tu identidad, ¿verdad?
- No cariño... me he dado cuenta de quiénes lo eran realmente, y quiénes no.
PD: Este pasaje lo quiero dedicar una vez más a mi padre, que además de iniciarme en el mundo de los cómics fue el primero en hablarme seriamente sobre la amistad.
Fotografía con licencia CC cortesía de Voyou Desoeuvre.

