jueves, 2 de mayo de 2013

El peligro del orgullo


En esta vida tan exenta de valores en tantas ocasiones, las personas más nobles o que respetan las normas parecen tender a salir perdiendo. Al menos esa es la sensación que puedes percibir cuando ves triunfar o salir airosos de situaciones increíbles en los medios de comunicación, a personajes cuya modestia, civismo y educación son en ellos cuando menos... puestos en entredicho.

El personaje del pasaje de hoy es por su evolución en la serie y lo complejo de su personalidad uno de los más interesantes que he llegado a llevarme a la cara, y aunque en principio no se ubica ni entre los "Doctores House" ni los "Hugos Reyes", me servirá para transmitir un mensaje que lleva tiempo rondando en mi cabeza:

(No sigas leyendo si no viste el episodio piloto de la serie presentada en la cabecera)

Walter White, de la genial Breaking Bad, es un químico que en su juventud fundó una empresa de ingeniería Química con mucho potencial llamada "Materia Gris", pero que por diferentes motivos terminó vendiendo su parte del negocio a sus socios dedicándose a la docencia en Educación Secundaria como principal medio de vida. Años más tarde, cuando rondaba los cincuenta, acomodado como padre de familia pero algo apurado por los gastos médicos de su hijo (que sufre parálisis cerebral), recibe la triste noticia de que muy posiblemente un cáncer acabe con su vida en un periodo que podría abarcar meses. Paralelamente a ese periodo que va desde que Walt vendió su parte del negocio hasta que conoce la precariedad de su salud y que su seguro médico no cubriría la situación, "Materia Gris" crece hasta convertirse en una enorme empresa multinacional que convierte a sus socios en multimillonarios (cotizada en bolsa su valor ascendía a 2.160 millones de dólares) 

No obstante, no todo se torna gris en la vida del señor White, y cuando uno de sus socios se entera de su situación, sin dudarlo un momento se ofrece a cubrir todos los gastos médicos sin ningún tipo de contrapartida, abriendo así la puerta a una remota esperanza de superar la enfermedad y vivir una apacible vida con su esposa Skyler y su hijo "Junior". A pesar de todo, ante esa situación en la que otros habrían saltado de alegría o suspirado de alivio, Walter White respondió con un rotundo "NO", y decidió financiar su tratamiento y la herencia para su familia mediante el diseño y cocción de meta-anfetaminas, adentrándose en el tráfico de drogas con la exposición a su familia que tal hecho implicaba.

Si vuelvo al comienzo de este pasaje, ciertamente en este mundo hay muchas personas que son excesivamente modestas y respetuosas, y otras que son todo lo contrario, por lo que se tiende a aconsejar a las primeras que saquen algo de orgullo y picardía para afrontar la vida. Pero eso sí, nunca deberíamos olvidar que el orgullo al igual que el Lado Oscuro... 

... puede llegar a acabar con nosotros y con nuestros seres queridos.

Imagen cortesía de Rahead.

PD: Este pasaje se lo quiero dedicar a todos los docentes que día tras día luchan por la Educación sin perder ilusión, y afrontando todas las adversidades que nunca parecen terminar, y a aquellas personas que luchan o han luchado contra la dura enfermedad que es el cáncer.

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