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jueves, 28 de febrero de 2013

Mirando atrás





Cuando va pasando el tiempo y las sensaciones y vivencias van nutriendo nuestra experiencia y nos encontramos algo nuevo, solemos decir... 

"Está bien, pero no es como lo de antes".

En ese momento, además de recordar las rebanadas de pan de mi abuela y las patatas fritas artesanas de la feria de Antequera me acuerdo de la serie "Perdidos", ya que en más de una ocasión he hablado y me han preguntado sobre si volverán a hacer una serie como la fantástica creación de J. J. Abrams y Damon Lindelof. 

La verdad es que desde que finalizó, podremos ver series que nos enganchen mucho como Breaking Bad, otras misteriosas y oscuras como American Horror Story, divertidas como Modern Family, inmensas como Juego de Tronos, y en resumidas cuentas... series que podrán ser mejores o peores, pero que siempre serán diferentes puesto que...

...nunca habrá otra serie como "Perdidos", porque cada una, es única e irrepetible.

Por ello, si una serie acaba nunca está demás volver a ver algún episodio o un par de temporadas, pero siempre será mucho más interesante quedarte con lo mejor de ella y comenzar otra con la que puedas descubrir nuevas emociones y dejarte enamorar por su devenir.

PD: Conviene no olvidar, que hay series que nos acompañan toda la vida... como Los Simpsons.

Imagen con licencia CC cortesía de wcm1111 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Una segunda oportunidad


Cuando miro a mi alrededor, encuentro cientos de cosas que me acompañan desde que era pequeño y otras adquiridas más recientemente, pero que evocan a épocas pasadas que se extienden hasta el presente. Al pensarlo, me viene a la cabeza una serie con la que prácticamente nos hemos criado: Los Simpsons.

Uno de mis episodios favoritos es uno en que Bart está al borde de repetir curso, y agota el tiempo para estudiar para el examen final. Al verse desesperado y sin tiempo, reza pidiendo un único día más con el que exprimirse al máximo y así pasar de curso con sus compañeros.

Para su sorpresa, el día del examen Springfield amaneció nevado y en la radio anunciaron que por este motivo se suspendían las clases, lo cual le brindaba esa segunda oportunidad por la que horas antes había rezado. Sin embargo, su primer impulso al ver la nieve y pensar que no había clase no fue ponerse a estudiar, sino coger su trineo y disfrutar ese día jugando con sus amigos. De hecho... iba a ser así hasta que su hermana Lisa le recordó que horas antes había rogado un día más para estudiar, y que iba a desaprovechar algo que no se suele dar... una segunda oportunidad.

Como la mayoría sabréis, Bart terminó encerrándose en su casa y solo necesitó unas pocas décimas para aprobar el examen, que fueron amortizadas al demostrar a su maestra que realmente se había esforzado, y que ciertamente tenía los contenidos necesarios para pasar de curso.

Como remarqué anteriormente, no se nos suelen dar segundas oportunidades, pero cuando éstas aparecen la inercia nos puede llevar a desaprovecharlas, así que si por una vez la vida nos guiña en una segunda ocasión... no olvides devolverle una sonrisa.

Imagen con licencia CC cortesía de ludvigvonconrad

PD: Este pasaje se lo quiero dedicar a mi amigo Valentín Cercadillo, gracias al cual aprobé el segundo trimestre de Biología en COU. Cuando me veáis en persona preguntadme por qué, y recordadme que os cuente qué pasó en el primer trimestre.