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jueves, 14 de noviembre de 2013

Prestando atención


¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Cuál es el sentido de la vida?...

A lo largo de aquellos años en que disfrutamos de la energía que nos da el Universo antes de (volver a) devolvérsela, son miles las cuestiones que nos podemos plantear y cada una de ellas tiene una particularidad que la hace distinta a las demás. Éste, es el caso de la serie Perdidos, que si tiene algún elemento que la caracterice es la cantidad de interrogantes que plantea y que para muchos, de igual forma deja sin resolver. A pesar de que soy consciente de que mi pasión hacia la que considero la joya de J.J. Abrams podría llevarme a abordarla más de la cuenta, en esta ocasión creo necesario volver a inspirarme en ella principalmente por la sorpresa que más de uno se llevará al leer el presente pasaje:

(No sigas leyendo si no has terminado la primera temporada o tienes intención de hacerlo. El que avisa, no hace "Spoilers")

jueves, 12 de septiembre de 2013

Frente a Frente


Cuando era niño me sorprendió mucho descubrir que la amistad no era precisamente una relación que permaneciera eterna y permanente, y tuvo que ser a través de experiencias directas y varias conversaciones con mi padre como pude asimilar un hecho a día de hoy tan evidente que solemos pasar por alto. A pesar de ello y gracias una vez más a la experiencia de mi progenitor, me fascinó conocer que los rivales no tenían por qué ser enemigos, y quizá por ello siempre me ha gustado tanto la especial relación entre personajes como Lenny Newman y Rafael Masten en Supergol, Jack Shephard y James Sawyer en Perdidos,  o Ryu y Ken de Street Fighter II.

Esa relación o ese sentimiento que en su día leí era "como el amor pero sin sus alas", es un vínculo que como habrás comprobado en tu propia piel puede oscilar, crecer, cambiar, apagarse o aparecer donde o cuando menos lo esperas. También, habría que considerar que de igual forma que hay personajes como los anteriormente nombrados, hay otros del tipo de Charles Xavier y Magneto, Light Yagami y "L", David Dunn y Helijah Price y un etcétera más que considerable, cuya dualidad "amistad-enemistad" se desarrolla de forma bien distinta y con unas características muy concretas.

Por todo, habría que tener en cuenta que hay grandes personas que pueden aparecer en tu vida en lugares y momentos inesperados, por lo que podría ser aconsejable permanecer abierto para incorporar a los que podrán llegar a ser tus mejores aliados. No obstante, y considerando el segundo grupo nombrado, nunca está de más tener la mano en  el cajón y considerar el que creo es uno de los mejores consejos de mi padre:

"Mira bien a qué amigos cuentas tus secretos porque puede que mañana sean tus enemigos".

Imagen con licencia CC cortesía de AG-Wing

PD: No olvides lo aprendido en "Cerrando Puertas" y considera lo que leerás la semana que viene en "Aquiles".

PD2: Si no conoces a cualquiera de los personajes nombrados y/o su relación, ha llegado el momento de que desarrolles tu entorno personal de aprendizaje pinchando en los vínculos asociados a sus nombres, leyendo, investigando y formando tu propio conocimiento ;) Cc @Balhisay



jueves, 18 de abril de 2013

Buscando



Hoy, una vez más volveré a escribir sobre la serie que me abrió las puertas del apasionante mundo de las series de televisión de la primera década del siglo XXI.

Como ya sabrás, en Perdidos es grande la cantidad de personajes que aparecen en la serie y que tienen un considerable protagonismo, por lo que es más que normal hacerse ideas equivocadas sobre alguno de ellos. Muchos fuimos los que nos equivocamos con el provocador Sawyer, nos dejamos engañar con Henry (Benjamin Linus) o nos confundimos con la desconfianza de Rousseau, pero personalmente, no fue uno, sino dos, los personajes que más me sorprendieron en las primeras temporadas de la serie: Sun y Jin.

El matrimonio coreano era aparentemente distante al grupo, muy cerrado en sí mismo y con actitudes muy retrógradas como lo que parecía un desacerbado machismo por parte de Jin. A ojos de los demás, el distante pescador oprimía y anulaba a su esposa, que parecía algo más dispuesta a relacionarse con el resto de supervivientes al accidente.

En la segunda temporada de la serie y durante un periodo en que por diferentes motivos estuvo lejos de su esposo, Sun perdió su alianza de boda. Al ser conocedora del carácter de su esposo y al estar separada de él la desesperación se apoderó de ella, motivo por el cual la buscaba en todos los sitios en los que pudiera o no estar. Considerando que los supervivientes vivían en una isla en algún lugar del pacífico en la que pasaban mucho tiempo en la playa, dar con la reliquia se presentaba como un hecho a priori improbable.

Pasados los días y cuando la desesperación dio paso a la relativización por la pérdida, la joven coreana   dejó de buscar y finalmente encontró el anillo en el momento y lugar que menos habría imaginado.

Imagen con licencia CC cortesía de jvazqu1234

jueves, 14 de marzo de 2013

Eludiendo la negativa


Como comenté en "Poniendo las cartas sobre la mesa", desde el primer episodio de Perdidos, Jack Sheppard destaca entre la mayoría de los supervivientes al accidente que les dejó abandonados en La Isla.

Justo en el momento en que recobra el conocimiento tras el accidente, comienza a socorrer a todo el que encuentra, ya que entre otros motivos en su vida cotidiana se ganaba la vida como médico,  y ello fue uno de los motivos que asentaron las bases para que los demás comenzaran a verle como un líder.

Pasados los primeros días y superado el primer "shock", siempre que alguien se ponía enfermo o necesitaba apoyo psicológico o de cualquier tipo recurría a Jack, y éste, estuviera en disposición o no, lo dejaba todo para ayudar a los demás. 

Desarrollar esa actitud le llevó a un agotamiento físico y mental que le hizo caer tan enfermo que su vida llegó a peligrar, e incluso en esa extrema situación quería seguir ayudando.

Por ello, podría considerar que en esta vida hay personas que dan su vida por los demás, pero esa entrega no debería ir nunca más allá del equilibrio entre lo que esas personas quieran y puedan hacer, y el sacrificio que les implica hacerlo. Además no deberías olvidar...

... que la vanidad puede tener curiosas formas de expresión.

PD: Este pasaje se lo quiero dedicar a mi compañero José Arjona Ríos, de cuyas ideas y experiencia aprendo a diario.



jueves, 28 de febrero de 2013

Mirando atrás





Cuando va pasando el tiempo y las sensaciones y vivencias van nutriendo nuestra experiencia y nos encontramos algo nuevo, solemos decir... 

"Está bien, pero no es como lo de antes".

En ese momento, además de recordar las rebanadas de pan de mi abuela y las patatas fritas artesanas de la feria de Antequera me acuerdo de la serie "Perdidos", ya que en más de una ocasión he hablado y me han preguntado sobre si volverán a hacer una serie como la fantástica creación de J. J. Abrams y Damon Lindelof. 

La verdad es que desde que finalizó, podremos ver series que nos enganchen mucho como Breaking Bad, otras misteriosas y oscuras como American Horror Story, divertidas como Modern Family, inmensas como Juego de Tronos, y en resumidas cuentas... series que podrán ser mejores o peores, pero que siempre serán diferentes puesto que...

...nunca habrá otra serie como "Perdidos", porque cada una, es única e irrepetible.

Por ello, si una serie acaba nunca está demás volver a ver algún episodio o un par de temporadas, pero siempre será mucho más interesante quedarte con lo mejor de ella y comenzar otra con la que puedas descubrir nuevas emociones y dejarte enamorar por su devenir.

PD: Conviene no olvidar, que hay series que nos acompañan toda la vida... como Los Simpsons.

Imagen con licencia CC cortesía de wcm1111 

jueves, 12 de abril de 2012

Poniendo las cartas sobre la mesa



En el pasaje "Abriendo puertas" hablé de una serie que llegó a convertirse en todo un fenómeno televisivo. En mi caso y como recordarás, empecé a verla gracias a la recomendación de un gran amigo, así que para introducir el pasaje que nos acontece me serviré de la sinopsis que éste me hizo en su momento:

"Perdidos es una serie de unos supervivientes de un accidente aéreo que quedan atrapados en una isla aparentemente desierta, en la que suceden cosas extrañas".

(Antes de seguir leyendo te recomiendo que no lo hagas si quieres ver la serie, o si la estás viendo pero no la has terminado. No te preocupes, que esta entrada seguirá estando aquí o en otro sitio para que la puedas leer cuando estés preparado)

miércoles, 4 de abril de 2012

Abriendo puertas



Poco antes de tomar mi particular píldora roja, gracias a buscar mi propio destino tuve la suerte de conocer un gran amigo que se convirtió en un fundamental apoyo en una época en la que por motivos de trabajo me encontraba separado de los míos. 

Un día cualquiera llegué a casa de este amigo con un par de "dvds", y tras llenar el primero de ellos con varias de mis peticiones, me habló de una serie que estaba empezando a convertirse en todo un fenómeno televisivo. Cuando me hizo su particular sinopsis, me dejé llevar por la primera impresión y le pedí que no ocupara el segundo dvd con ella, pero este peculiar personaje muy sutilmente consiguió llevarme a su terreno y terminó grabando la serie en ese segundo "dvd".

Días después estuve una semana convaleciente, por lo que sin nada que hacer salvo recuperarme le di una oportunidad a aquella propuesta que poco tiempo atrás había rechazado, obteniendo un resultado más que sorprendente...

... "Perdidos" se convirtió en mi primera gran serie, y me abrió a profundizar mucho más en un mundo que a día de hoy está alimentando no solo mi ocio y el de mucha gente que me rodea, sino también muchas de las ideas que dan forma al presente blog.

En ocasiones, las puertas que menos nos apetece de abrir son las que nos conducen a los más amplios parajes. 

PD: Por mucho tiempo que pase desde aquel día en que conocí a aquél particular teclista gracias a dejar mis datos en una tienda de música, sigo sin encontrar palabras para agradecer todo lo que él, sus amigos y su familia han hecho por mí. ¡Gracias Rupper!

PD2: Fotografía CC cortesía de Mario Inoportuno [www.elojoinoportuno.com]