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jueves, 5 de diciembre de 2013

La Ilusión del Guerrero


Desde que allá por 2005 comenzara mi andadura por el mundo de las series de televisión con una perspectiva más voraz, he podido comprobar cómo muchas de ellas tras llegar a una inexpugnable cumbre caían al más profundo de los abismos. Ejemplo de ello podrían ser series como "Prison Break" o "Héroes", que con comienzos espectaculares y prometedores consiguieron lograr la difícil tarea de hacerse con la fidelidad de millones de seguidores que con posterioridad y por unos motivos u otros, se sintieron decepcionados ante el quizá precipitado y decepcionante devenir de episodios.

La verdad es que no tiene por qué tener mucho que ver con lo que trataré hoy en el actual pasaje (o sí), pero al analizar este hecho me viene a la cabeza el primer episodio de "Los Caballeros del Zodiaco" , en el que además de presentar la que se presumía como trama principal, explicaba la más inmediata procedencia de su protagonista: 

Desde que era un niño, Seiya recibió un durísimo entrenamiento para tener alguna opción por competir por la legendaria armadura de Pegaso, que a su vez se le prometía como la única forma de volver a Japón e intentar localizar a su hermana participando en el laureado Torneo Galáctico. Pero para poder hacerlo, previamente y siendo prácticamente un adolescente, tendría que ser el mejor entre 1024 guerreros que lucharían hasta la muerte por conseguir la ansiada armadura.
Con gran esmero fue avanzando en tan dura campaña, y tras muchos combates solo quedaba un rival por vencer: el titán Casio, que además de tener una descomunal fuerza y triplicar su tamaño, comenzó la lucha a destiempo cobrando una considerable ventaja. A pesar de ello, Seiya resultó vencedor, y su alegría y entusiasmo fueron tan significativos que llamaron la atención del hasta entonces sobrio y honorable Patriarca.

Lo había conseguido; todo el esfuerzo durante tantos años había dado su fruto, y puesto que ardía en deseos de verse cubierto como un Caballero de Bronce, en la primera ocasión que tuvo se vistió con su nueva coraza liberando un inmenso poder consecuencia de su ilusión, el cosmos y su alma de guerrero. Sin embargo, poco después tuvo que enfrentarse a Shaina de Ofiuco, y tras recibir varios y brutales golpes el joven japonés empezó a notar que su poder no era el esperado, y que además, su nueva armadura le resultaba muy pesada, por lo que no podía realizar sus movimientos con la rapidez y agilidad a la que estaba acostumbrado. Agotado, y prácticamente derrotado, se preguntaba por qué si con esa armadura debería ser el más fuerte, resultaba para él más un estorbo y una significativa limitación que dificultaba su habilidad en el lucha.

Fue entonces cuando su Maestra (Marin) le recordó todo el poder que había desplegado al ponerse la armadura por primera vez, y que éste era fruto de su ilusión y entusiasmo por ser el caballero de Pegaso, que en su momento ejercieron de mecha para prender su cosmos con la armadura como catalizador.

Encontrar el amor, conseguir el trabajo de tu vida, llevar a cabo un esperado e ilusionante proyecto... de perder la ilusión y olvidarnos de nuestra pasión de guerrero todo puede llegar a convertirse en una pesada y obsoleta armadura, pudiendo hacer que el más grande de nuestros logros...

... se convierta en el más rotundo de nuestros fracasos.

Como suele decirse, lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Así que reinventa, investiga, cambia... pero  jamás pierdas tu fuerza interior, y como Pegaso,...

¡libera todo tu cosmos con el fuego que todavía arde en tu alma de guerrero!

Imagen con licencia libre cortesía de Alejo Concheso Calvo.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Tirando a puerta


"Cuando veas la portería... ¡tira!"

Esa era una de las frases que Roberto Sedinho dejó escritas junto a otros sabios consejos en el manual que dejó a Óliver Átom cuando muy a pesar de éste decidió volver a Brasil, y con el que la joven promesa del fútbol japonés completó su formación balompédica.

Repasando aquellos fantásticos episodios, recuerdo que incluso en nuestra infancia nos sorprendía ver lo lejana que aparecía la portería, y cómo ésta iba sobresaliendo en el horizonte a medida que los jugadores avanzaban por un descomunal terrero de juego. Tanto en aquel momento como ahora, si aplicábamos la lógica, en la vida real la portería se ve claramente desde un extremo del campo hasta el otro, y por tanto... Óliver podría "tirar" siempre.

Si hacemos por entender las características de un anime, del manga que lo inspira, y la forma en que ambos suelen reflejar sus similitudes con la vida real, podríamos decir que cuando Roberto decía a Óliver que chutara al ver la portería, muy posiblemente se refería a que cuando viera ocasión de tiro, (sin defensas cubriendo los huecos, con el tiempo suficiente para que la pierna haga el recorrido necesario para un buen "chut", y un técnico etcétera...) evitara regates gratuitos, dudas y espectacularidades y se dedicara a hacer lo que era su intención desde primera hora: marcar gol.

Hay muchas personas que como Saúl Berenson, llegado el momento pierden la ocasión esperando la situación perfecta, otras que centradas en las filigranas la dejan escapar, y otras que cuando encuentran la oportunidad, ante el miedo a fallar  bien deciden pasar la pelota o bien se quedan bloqueadas dando al contrario la posibilidad de robarle el balón. 

Considerando lo expuesto y como pudiste leer en "La Soberbia y la Perseverancia", errar es parte del proceso de aprendizaje y mejora, y por tanto, un porcentaje que es parte del camino al éxito que antes o después y de una forma u otra, llegará; y hablando de porcentajes, el gran Barney Stinson, aquél protagonista de "Cómo Conocí a Vuestra Madre" que alberga en su revólver más de 200 muescas, tal y como quedó matizado por su amigo Marshall Eriksen*, tiene un porcentaje de éxito del 17% ¡Y tiene más de 200 conquistas!  Por ello, y teniendo en cuenta también aquel comentario de Óliver Queen de Arrow en el que matizaba que una flecha en la diana son 100 erradas, la próxima vez que veas portería...

...no te lo pienses y... ¡TIRA!

Imagen con licencia libre cortesía de Bronski Beat.


*PD: Barney suele decir que su porcentaje de éxito con las mujeres asciende al 83%,

jueves, 21 de noviembre de 2013

Guardando Secretos


Como pudimos ver en "Frente a Frente", elegir nuestros aliados y qué información compartimos con ellos es fundamental para poder caminar evitando la mayor cantidad de imprevistos. Prueba de ello podría ser el que considero uno de los principales puntos de inflexión del anime Death Note (podría destacar tantos como veces he visto la serie): Cuando Rem conoce a Misa Amane.

(Evidentemente, si quieres ver el anime, leer el manga o ver la película, guarda este pasaje en tu lista de lecturas pendientes y revísalo cuando lo hayas hecho.)

miércoles, 22 de mayo de 2013

Listo e inteligente






Si volvemos la vista atrás, en un pasaje con un nombre muy parecido comentaba que a priori es más aconsejable no anclarse en el pasado, extrayendo lo mejor de éste y afrontar un interesante futuro que te haga vivir y disfrutar un nuevo presente. Hoy, he vuelto a hacer una excepción retomando por tercera vez el anime "Death Note", ya que en su momento pensé que podría sacar mucho partido de sus protagonistas para este blog, puesto que el mismo no existía cuando hice los dos primeros visionados.

Si viste la serie o leíste el manga, sabrás que tanto "L" como Light Yagami (investigador y "justiciero", respectivamente) son dos fuera de serie que dominan la lógica y la deducción, que a lo largo de la serie demuestran que son capaces de controlar sus actuaciones y expresiones hasta en las situaciones más críticas. No obstante, el joven Light manifestó en un determinado momento del anime una actitud a resaltar que va más allá de un cociente intelectual que sobrepasa con creces a la media:

El día en que el poseedor del "cuaderno de muerte" se presentaba las pruebas para el acceso a la Universidad, mientras llegaba al lugar donde se realizaban las mismas con una actitud pausada y tranquila, a lo lejos distinguió la figura de una especie de conserje que insistentemente le animaba a que entrara en el aula donde ya se encontraban todos los participantes, alegando que solo quedaban diez minutos para que comenzaran los exámenes. Ante ésto, Light contó a Ryuk que odiaba esperar dentro en este tipo de situaciones, que había planificado llegar 3 minutos antes, pero que sencillamente se había adelantado.

Aunque en principio este comentario podría aparentar únicamente un exceso de confianza de un personaje considerablemente prepotente, lo que realmente quisiera recalcar es que Light es conocedor de los efectos que la masa puede ejercer sobre el individuo, y aunque cuente con la sangre fría para salir airoso o mostrarse impasible ante situaciones que derrumbarían a cualquiera, se mantiene lejos de la histeria colectiva, y de la inercia de afrontar situaciones que sencillamente y con un poco de cabeza... podríamos evitar.

Imagen con licencia CC cortesía de ~flo-moshi


miércoles, 6 de marzo de 2013

Manzanas



En el pasaje "Entre serio y broma" hablé del que es quizás uno de los personajes más peculiares del mundo del manga/anime: Ryuk, un shinigami o dios de la muerte de Death Note, que además de un sarcástico sentido del humor tiene una curiosa adicción a las manzanas rojas.

Cuando llevaba varios meses acompañando a Light, y un día cualquiera en que la familia de éste había salido, el shinigami bajó a la cocina a coger una pieza de una cesta de manzanas. Al ver tantas juntas y no caber en sí mismo por el regocijo ante tan gran espectáculo, cayó en la duda sobre cuál de ellas escoger para satisfacer su pequeña adicción. Tras varios segundos de disyuntiva, eligió una especialmente grande, roja y brillante que terminó escupiendo en un gesto acentuadamente desagradable ya que para su sorpresa, la fruta elegida resultó estar podrida.

Las manzanas... pueden ser dulces, ácidas, insípidas o deliciosas independientemente de su aspecto exterior, ya que lo que realmente importa es el sabor que finalmente te dejan en la boca.

Imagen con licencia CC cortesía de Bulinna

jueves, 8 de noviembre de 2012

Los beneficios del té



A lo largo de la corta vida de este blog me he referido en varias ocasiones al mundo del Manga, y cuando era niño me encantaba un particular ánime de un perro investigador que representaba al mismo personaje con el que me reencontré hace un año en la casa de uno de mis mejores amigos. Este personaje no es ni más ni menos que el archifamoso Sherlock Holmes.

En una de las investigaciones en la nueva versión de la BBC, el doctor Moriarti había secuestrado a la casera de Sherlock y Watson. Ante tal adversidad, y dado el apego que ambos sentían por la amable y comprensiva señora, todos se alteraron sobremanera y el nerviosismo se apoderó de la sala en la que eran acompañados por parte del cuerpo de policía.

Pasado el primer impacto de la noticia todos miraron expectantes a Sherlock, que siempre solía tener respuesta para todo, aunque en esta ocasión, para sorpresa de todos mientras sacaba su stradivarius dijo:


"Watson, ve calentando agua."

A lo que su ayudante respondió estupefacto:

"¿¿¿Calentando agua??? ¿¿¿Para qué???"

A lo que respondió:

"Para hacer té."

Ante la sancionadora expresión de su socio y de los demás asistentes, Sherlock matizó:

"Necesito pensar con claridad, y para ello debo relajarme."

Tras tomar el té y acompañar con dos o tres piezas del Barroco, donde otros que le llamaron loco fracasaron, Sherlock acertó.

Por ello, la próxima vez que vayas a juzgar a "un loco" piénsatelo dos veces , ya que en un gran número de ocasiones suelen ir uno o dos pasos por delante.


Imagen con licencia CC cortesía de JBaznet

PD: Cuando en la escuela no se integraba... él atendía a los menos capaces; cuando los docentes no innovaban... él enseñaba sus lecciones con canciones; y cuando no se certificaba el horario extraescolar... él preparaba excursiones los sábados para todos sus alumnos que tanto quería. Por ello, una vez más quiero dedicar este pasaje a mi tío Juan, genio entre genios.

PD2: La próxima vez que te enfrentes a una complicada situación que requiera lo mejor de ti, no dejes que el nerviosismo condicione tu respuesta, y acompaña tu "Paso de Buey" con una buena taza de té.



jueves, 25 de octubre de 2012

Los ojos del Dragón

Cuando miro atrás y reviso las publicaciones de este blog, me doy cuenta de la importancia que de forma inconsciente transfieren mis pasajes al sentido de la vista. El motivo se podría interpretar de muchísimas formas, pero me gustaría destacar que el mencionado sentido es quizás aquél del que más consciencia solemos tener, y por ello, en ocasiones necesitamos dejar de usarlo para darnos cuenta de la importancia que tienen los demás.

A lo largo de los pasajes he hablado sobre Daredevil, el Caballero del Dragón, y un personaje que pese a no estar físicamente ciego debía hacer un mejor uso de su agudeza visual... el luchador hindú llamado Nam. Los tres han sido personajes que me han llamado la atención, pero sin lugar a dudas, el Dragón es por diferentes motivos el protagonista del pasaje de hoy.


Al poco tiempo de perder la vista frente a Medusa, el caballero del Dragón valoró todo lo positivo que le quedaba y desarrolló todas sus cualidades restantes para superar la dificultad que su ceguera le acarreaba en el combate. A pesar de ello, todos sus compañeros estaban muy preocupados por encontrar la forma de que recuperara la visión, y uno de ellos mencionó que en cierta montaña se podía encontrar un agua milagrosa que curaba cualquier tipo de enfermedad. Siryiu insistió en que no era necesario que trajeran dicho agua porque lo había aceptado y se encontraba muy feliz de poder seguir con vida y en compañía de sus amigos, pero a pesar de ello, Seiya, Caballero de Pegaso, fue en busca del agua curativa. En esta empresa tuvo que superar grandes dificultades y casi perdió la vida, y para colmo de los males cuando finalmente la aplicaron a los ojos del Dragón... no recuperó la visión. 

El desconcierto se apoderó de los Caballeros de Athenea, e intentaron encontrar una explicación a tal situación hasta que alguien comentó que el agua solo funciona si el que la usa realmente quiere curarse.

Miles de veces intentamos ayudar a los nuestros a superar sus problemas, solventar sus dificultades o levantar su ánimo cuando realmente ni necesitan, ni quieren nuestra ayuda. Por ello, cuando vayas a ayudar a alguien, espera que te llame y mira siempre a través de los ojos del dragón.

Imagen con licencia CC cortesía de mkratty.

jueves, 18 de octubre de 2012

Los ojos de Medusa



De un tiempo a esta parte, desde diferentes estamentos se nos recuerda la necesidad de sacrificarnos por el bien común, y al escuchar o leer la palabra "sacrificio" me viene a la memoria un episodio de Los Caballeros del Zodiaco, que para los de mi generación se convirtió quizás en el más legendario de todos ellos.

Poco después de que Seiya derrotara a Misty, los defensores de Athenea tuvieron que enfrentarse a los temibles caballeros de plata, entre los que se encontraba Algol de Medusa, que como su propio nombre indica convertía en piedra a todo aquel que tenía la osadía de mirar cuando liberaba su cosmos.

Cuando lucharon contra él y tras haber petrificado a varios de sus amigos, la última alternativa frente al titán era el Caballero del Dragón, que sin pensárselo dos veces hizo un brutal alarde de compañerismo y sacrificio introduciendo sus dedos en sus propios ojos, quedando ciego de por vida. A partir de ese momento pudo luchar y vencer a Medusa sin la amenaza de terminar cual estatua helena, aunque no sin la dificultad que entraña perder la visión.

Desde entonces, el Caballero del Dragón se alzó como el más noble y honorable compañero de los defensores de Athenea, y su hazaña quedó registrada en nuestras retinas hasta la eternidad aunque para ello, tuvo que pagar un enorme precio.  

Si has leído el pasaje con el detenimiento necesario y no viste la serie, te habrás planteado que muy posiblemente hubo formas más sencillas de vencer a Medusa. En ese caso y considerando que este pasaje va más allá de lo abordado en "paso de buey" y "vista de lince"  podría decir que...

... la vanidad tiene curiosas formas de expresión.

Si quieres saber qué llevó realmente al Dragón a tomar tan dura medida, pincha en "más información"

jueves, 4 de octubre de 2012

Entre serio y broma



En "Eligiendo a tus aliados", me inspiré en el extraordinario mundo de "Death Note" para transmitir una idea a través de la historia de un adolescente que asesinaba a todo tipo de malhechores escribiendo sus nombres en lo que aparentemente era un simple cuaderno.

En dicho ánime también aparecen Shinigamis o Dioses de la Muerte, pero con una perspectiva completamente diferente a los que puedes encontrar en Bleach (véase "El temor a perder el control"), ya que éstos se dedican a matar a los humanos cuando llega su hora (o no) escribiendo sus nombres en sus cuadernos de muerte. Por tanto, donde haya uno de estos cuadernos, necesariamente debe haber un Shinigami, y a Light le acompaña uno llamado Ryuk. Con el paso del tiempo, y por el devenir de los diferentes acontecimientos, se empieza a establecer entre ambos una estrecha relación que algunos se atreverían a calificar de "amistad". Tanto era así, que incluso se ayudaban, tenían largas conversaciones, y en ocasiones hasta se gastaban bromas.

En una de esas ocasiones, Ryuk cuenta a Light que para no morir de viejos, los Shinigami deben matar humanos escribiendo sus nombres en sus cuadernos de muerte, y así ganan la vida que les quedaría a sus víctimas (por ejemplo, si alguien va a morir de viejo a los 80 años, pero un Shinigami lo mata a los 60, éste habrá ganado 20 años de vida). Por ello, y en un tono aparentemente de broma, el Shinigami le dice a Light que terminará escribiendo su nombre en su propio Death Note, a lo que Light respondió absolutamente tranquilo con una sonrisa cargada de aparente control y cierta soberbia.

SPOILER: SI VAS A VER EL ÁNIME NO LEAS LO QUE APARECE A CONTINUACIÓN

jueves, 20 de septiembre de 2012

Luchadores callejeros



En ocasiones, cuando la melancolía me aborda recuerdo grandes momentos de mi infancia, y como parte de ella, me vienen a la cabeza los grandes amigos, las excursiones, las travesuras, y un largo etcétera en el que puedo incluir lo que es una de mis grandes pasiones: el mundo de los videojuegos.

Desde que descubrí "Athletic Land" hasta que terminé "Dead Space 2" han pasado por mis manos tal cantidad de juegos que creo no podría enumerarlos todos, pero entre ellos hubo uno que desató tal pasión que a día de hoy sigue generando secuelas, películas, series de animación y hasta figuras de acción. Evidentemente estoy hablando del fantástico "Street Fighter 2". Para no irme demasiado por las ramas, hoy me centraré en el protagonista de "Street Fighter I" y en el luchador que tiene sus mismas técnicas, aunque con un estilo mucho más espontáneo.

Ryu y Ken eran alumnos del mismo Sensei, tenían un enorme afán de superación y un descomunal potencial   para la lucha cuando comenzaron con su adiestramiento en las artes marciales, por lo que rápidamente surgió entre ellos una gran amistad. Sin embargo, con el paso de los años, Ryu, japonés de nacimiento, empezaba a destacar sobre el americano por su carácter humilde y metódico, que contrastaba con el exceso de confianza y la espontaneidad de Ken. A ojos del Maestro, Ryu parecía siempre el ejemplo a seguir, lo que consiguió que los celos comenzaran a apoderarse del luchador de kimono rojo.

Ken empezó a discutir por cualquier insignificante motivo , y si éste no se presentaba, provocaba situaciones en las que poder echar algo en cara a su gran amigo, que a su vez sufría al ver que su compañero lo estaba pasando realmente mal. En innumerables ocasiones, el aprendiz japonés intentaba hacer razonar al americano para así mantener la amistad fraguada tras tantos años, obteniendo siempre desprecio, rechazo y una obtusa postura ante el diálogo.

Tras un periodo marcado por la reflexión y sin ningún plazo como consejero, el luchador japonés con todo el dolor de su corazón recogió sus pertenencias y siguió su entrenamiento lejos de Ken, buscando a los mejores luchadores del mundo para seguir puliendo su estilo e intentando ser el mejor.

El éxodo de Ryu supuso en principio un alivio para el luchador rubio, pero con el paso del tiempo comenzó a percibir con objetividad y tristeza los motivos que le habían separado de su amigo, por lo que comenzó a tomarse el entrenamiento mucho más en serio. A partir de ese momento, su objetivo era mejorar como persona y como luchador para alcanzar un nivel que le permitiera encontrar a Ryu, luchar con él y demostrarle que sin perder su estilo desenfrenado también era un luchador metódico y respetable (subyaciendo el objetivo de querer recuperar su amistad).

Cuando finalmente le encontró, su expresión mostraba el miedo que le invadía al no saber cuál sería la reacción del japonés después de tanto tiempo, y era consciente de que su inmadurez podría haber hecho demasiado daño a quien tanto apreciaba y admiraba, pero al percibir esta situación, su amigo le sonrió, le miró a los ojos, y alzó el pulgar hacia arriba como muestra de aprobación, tal y como solía hacer el americano. Tras un fuerte abrazo, procedieron a hacer lo que más les gustaba... luchar.

Imagen cortesía de shanewarne_60000

PD: Este, es otro pasaje que tengo que dedicar a uno de mis primeros maestros en la vida: mi abuelo Bartolo.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Eligiendo a tus aliados


Cierta vez, alguien me dijo que hay dos tipos de series: las que no puedes esperar a que llegue el próximo episodio, y las que sí. La que hoy abordo es de las primeras, y prueba de ello son los 3 días que tardó un amigo en ver la serie completa: Death Note.

En este original ánime, cuya principal característica es la seriedad, el misterio y la intriga, un joven estudiante de secundaria de unos 17 años encuentra un misterioso cuaderno en el que al escribir el nombre de alguien, esa persona termina muriendo. Nada más comprobarlo, Light Yagami pretende hacer un mundo mejor encargándose de asesinos, malhechores, violadores, etc. hasta que quede en la tierra un único criminal: él mismo. Al poco tiempo, la policía internacional toma conciencia de que alguien está asesinando sin piedad a diferentes tipos de malhechores, y por tanto, comienzan a investigar quién está detrás de tan extraños asesinatos.

La serie es tan buena y tan compleja desde un punto de vista deductivo, que habría muchísimos mensajes que podría destacar. No obstante, dada la motivación que hoy me ha volcado al que podría considerar el "cine negro del manga", me centraré en lo siguiente:

NO SIGAS LEYENDO SI NO HAS VISTO LA SERIE Y TIENES INTERÉS EN HACERLO

martes, 26 de junio de 2012

Paso de buey


Tras unos días de reflexión y así poder cerrar este bloque sobre Bola de Dragón, centraré el presente pasaje en su principal protagonista: Gokuh.

Después de enfrentarse a Ten Shin Han en un durísimo combate del que salió derrotado, Gokuh y sus amigos fueron a celebrar su segundo puesto en el Torneo de las Artes Marciales. Como gran genio que es, Gokuh hizo alarde de su despiste olvidando su bastón mágico en el tatami de combate, por lo que su gran amigo Krilín se ofreció voluntario para recogerlo, ya que nuestro hoy protagonista estaba extremadamente cansado.

Al observar que su amigo tardaba demasiado, Gokuh decidió ir a buscarle, llevándose la ingrata sorpresa de encontrarlo muerto a manos de un demonio verde llamado Tambourine (uno de los enviados de Piccolo). Al sentirse culpable y verse invadido por un enorme deseo de venganza, a pesar del gran desgaste que había sufrido en el torneo el joven muchacho con rabo, sin descansar un momento, salió en búsqueda del cruel asesino de su mejor amigo. 

Evidentemente, cuando Gokuh dio con el demonio asesino únicamente encontró una estrepitosa derrota.

En la batalla, como en la vida debemos tener paso de buey.

martes, 19 de junio de 2012

Diente de lobo



En la saga más oscura de Bola de Dragón Z, Gokuh había caído muy gravemente enfermo, y ante un temible enemigo llamado Célula, Vegeta se presentaba como la única esperanza de salvar nuestro planeta.

El príncipe de los guerreros del espacio siempre había pecado de gran soberbia, y desde que Gokuh le derrotase había estado esforzándose al máximo para conseguir ser el más fuerte, por lo que su poder alcanzó topes difícilmente imaginables, y así quedó reflejado al enfrentarse a Célula (en la segunda transformación de éste) que no parecía rival para el guerrero del espacio. Viéndose derrotado y conocedor del carácter de su rival, Célula pidió a Vegeta que le dejara completar su cuerpo consumiendo a C-18 (un androide con aspecto de mujer) para poder ser rival para el gran príncipe de los guerreros del espacio.

Para sorpresa de todos, considerando que sus vidas dependían de ello, Vegeta aceptó, y cuando Célula completó su cuerpo le brindó una inmensa paliza, que de ser calificada de "humillación" sería quedarse cortos, más aun sabiendo que minutos antes pudo haberle eliminado fácilmente.

En la batalla, así como en la vida, debemos aprovechar las ocasiones haciendo uso de un diente de lobo.

Imagen con licencia CC cortesía de Vegeta619.

jueves, 14 de junio de 2012

Cara de bobo



En "vista de lince", comenté que las sagas que más me gustaban del ánime de Bola de Dragón eran los Campeonatos Mundiales de las Artes Marciales, y centré tu atención en Nam, el luchador de rasgos hindúes.

Hoy, para transmitir el mensaje que acontece hablaré del que quizás es para mí, junto a Picolo (hijo), mi personaje favorito de la serie: Jackie Chun.

Jackie se presentó al torneo como un inofensivo anciano bonachón de pelo blanco que únicamente dejaba de pasar desapercibido cuando alguna chica guapa se cruzaba en su camino, por lo que la inmensa mayoría de luchadores se confiaban frente a él. Con el devenir de los combates, Jackie fue clasificándose para sorpresa de todos y terminó ganando el torneo, mostrando su verdadera habilidad prácticamente en los dos últimos combates.

Bajo esa apariencia de viejo verde se encontraba el Gran Maestro de las Artes Marciales, el conocidísimo Maestro Mutenroshi, que había participado disfrazado con objeto de vencer a sus jóvenes discípulos (Gokuh y Krilín) para que no se confiaran y comprendieran que por fuertes que fueran, siempre hay alguien mejor.

Evidentemente, ya no te dejas llevar por las apariencias y sabes que no debes perder el afán de superación, por lo que terminaré el presente pasaje comentando que...

..."en esta vida además de vista de lince, no está nada mal tener cara de bobo" (si va unida a las cualidades que remarcaremos en los dos siguientes pasajes)


PD: Hasta el momento he intentado prescindir de vídeos en el blog, no obstante, pienso que en esta ocasión puedo hacer una excepción a un vídeo que totalmente merece la pena.



jueves, 7 de junio de 2012

Vista de lince



Como mencioné en el pasaje "El primero de la clase", para muchos Bola de Dragón supuso el mismo impacto (o más) del que fue en su día Mázinger Z.

Desde primera hora me encantaban las historias de Gokuh y sus amigos, y el éxtasis lo encontraba en los Campeonatos Mundiales de las Artes Marciales. En ellos, luchadores de todo el mundo se reunían para decidir quién era el más fuerte, por lo que miles de personas acudían a disfrutar del evento con la gran ventaja de que no había problemas de aparcamiento, puesto que pulsando un simple botón los coches se metían dentro de una capsula de bolsillo llamada "Hoi-Poi".

Del primer Torneo, podría destacar a varios luchadores como Bacterian, Ranfán, Krilín, y un largo etcétera  del que hoy hablaré de uno con un corazón especialmente noble: Nam. El pueblo de este luchador de rasgos hindúes estaba ubicado en el desierto y llevaba muchos años de sequía, por lo que sus habitantes comenzaban a correr peligro de morir de hambre y sed. Como posible solución, reunieron el poco dinero que tenían entre todos para que su mejor luchador pudiera intentar ganar el mencionado torneo, y así poder comprar la suficiente agua que pudieran paliar el duro agostamiento.

A pesar de todos los esfuerzos de Nam, tras un espectacular combate cayó derrotado frente al habilidoso Gokuh, y toda la esperanza de su pueblo parecía desvanecerse hasta que nuestro hoy protagonista mantuvo una conversación con el Maestro Mutenroshi. Como era conocedor de su problema, el gran Maestro le planteó un par de cuestiones y le dio una solución:

  • Incluso habiendo ganado el Torneo, habrían tomado a Nam por loco al querer comprar tanta agua.
  • De haberla comprado, tampoco había pensado cómo transportarla a su pueblo. 
  • Justo al lado de donde se desarrollaba el Torneo había un pozo con muchísima agua, y con una mínima parte del dinero que tenía podría haber comprado una cápsula Hoi-Poi, y así llevarse toda la que necesitara (El Maestro le regaló una que ya no usaba).

En muchas ocasiones los problemas más complejos tienen sencillas soluciones, y...

...en esta vida hay que tener vista de lince.

Fotografía con licencia CC cortesía de Óscar Palmer


miércoles, 23 de mayo de 2012

Volviendo a cabalgar


 En cierta ocasión escuché a un bebé decir una de sus primeras palabras, y en lugar de ser el clásico "mamá" o "papá", este simpático crío dijo: "coche". Fue algo que me resultó tan simpático y original, que cuando fue un poco más mayor le compré el DVD de la genial adaptación de los hermanos Wachowski del ánime / manga Speed Racer.

El argumento del film es muy simple: una familia enamorada de las carreras con un padre mecánico, un hijo corredor, un apasionado hermano menor (amigo de un mono que a día de hoy no sé qué pinta, pero me encanta), y unos rivales cuyas tretas para ganar pasan desde artefactos mecánicos para obtener ventaja, a sobornos y chantajes con los que descentrar a nuestro protagonista.

De esta adaptación podríamos destacar miles de aspectos, como sus impresionantes efectos especiales, lo bien caracterizados que están los personajes, o incluso un subliminal mensaje que podría transmitir respecto a que siempre hay alguien que sin nosotros saberlo vela por nuestros intereses. Hoy, me centraré exclusivamente en lo siguiente:

Durante una carrera Speed Racer tuvo un accidente casi mortal del que con mucha suerte consiguió salir vivo. Si inmediatamente no hubiera vuelto a conducir, habría pasado muchísimo tiempo hasta que hubiese podido volver a hacerlo.


PD: Alán, el pequeño al que regalé el DVD, hace un par de carnavales se disfrazó de Speed Racer gracias a  los complementos que pacientemente elaboraron sus padres, tíos y abuelos, y evidentemente, es una de sus películas favoritas.

Imagen con licencia CC cortesía de crazyoctopus.

jueves, 17 de mayo de 2012

El temor a perder el control



Hace unos años, y gracias a no abrir la puerta de mis prejuicios descubrí otro ánime que a pesar de caer en muchos tópicos se convirtió en una gran sorpresa que difícilmente puedo compartir por sus altamente indigestos primeros 20 episodios.

Bleach trata de un joven de 15 años que por algún motivo puede ver los fantasmas de las personas que, por diferentes circunstancias, no pueden ascender por sí mismas a "la sociedad de almas" después de haber muerto. Parte fundamental y significativa en la serie son los "Shinigami", unos mensajeros de la muerte que se encargan de liberar a estos espíritus errantes, y en ocasiones, armados con sus "zanpakutó" (una especie de espada) deben enfrentarse a espíritus maléficos o "Hollow", que deboran las almas de los inocentes.
La historia comienza en el día en que por accidente, Ichigo Kurosaki llega a convertirse en uno de los mencionados Shinigami.

Día a día, Ichigo va liberando almas y venciendo a diferentes tipos de Hollow, (así como a otros Shinigami con dudosas intenciones), por lo que su confianza y poder se iban desarrollando paulatinamente para defender a los inocentes como último fin. A pesar de ello, durante cierto combate en el que su vida llegó a correr un peligro más que real, tuvo que sacar a la luz la parte más oscura de su ser para poder sobrevivir, hiriendo a una de sus mejores amigas como consecuencia de tal liberación.

A partir de ese combate, comenzó a crecer en él un miedo a perder el control que se hizo presente no solo en la lucha, sino también en su vida cotidiana, llegando a convertirse en una auténtica obsesión. Por ello, en su siguiente pugna por defender a los suyos el miedo contribuyó a emerger de nuevo su parte más oscura, provocándole un auténtico bloqueo que le dejó indefenso, y volvieron a hacer daño a los suyos.

A pesar de su derrota y de los daños colaterales, su gente más cercana no dudó en mostrarle su apoyo y seguridad de que volvería a recobrar su confianza y su poder, pero el joven de pelo naranja no podía dejar de pensar que había fallado; por lo que quebrado, perdido y hundido se apartó de todo durante un tiempo prudencial para encontrar una solución. Ésta, la encontró cuando se sumergió en la situación que provocaba su miedo, dejándose invadir por su parte más oscura llegando a aceptarla y familiarizarse con ella, para después conseguir dominarla.

Podría matizar un poco más, pero una vez más preferiré que seáis vosotros quienes perfiléis el mensaje con vuestras propias ideas y experiencias. 

No dejéis de blandir vuestras zanpacutó.

Foto CC cortesía de Jeen Na

miércoles, 25 de abril de 2012

Supergol


La mayoría de nosotros conocemos a Óliver y Benji y sus antológicas cabalgadas a través de interminables terrenos de juego, sus tiros con efecto y sus espectaculares paradas, pero casi nadie sabe quiénes son Rafael Masten y Boodie Fox, de otra serie futbolera llamada Supergol.

En esta segunda serie, el equipo protagonista era el King, conformado por un grupo de amigos de la escuela  que acogía a todo el que quisiera jugar independientemente de su rendimiento o su forma física (destaquemos a Buch por su sobrepeso o a Timoty por su falta de espíritu), por lo que en sus comienzos perdían todos los encuentros con grandes goleadas. Curiosamente, perder tantos encuentros desanimó a los capitanes y el día que decidieron disolver el equipo y más hundidos estaban, fue cuando conocieron a Rafael, que ofrecía al equipo cierta habilidad, pero sobre todo mucha ilusión y ganas de disfrutar jugando.

Con la incorporación de Rafael optaron seguir adelante, y partido a partido comenzaron a apreciar el gran valor del trabajo en equipo y el placer por jugar al deporte rey, por lo que comenzaron a ganar encuentros hasta llegar a ser un equipo respetable, y consiguieron llegar a una final para casi ganarla.

De Supergol, aprendí grandes valores como la amistad, el esfuerzo, y sobre todo el compañerismo y el respeto al rival. Maravillaba ver cómo el portero de su gran rival (El Número 1) animaba continuamente al King a tener paciencia y esforzarse para seguir mejorando, y cómo a través del deporte estableció una estrecha amistad con Rafael.

Por todo, para focalizar el mensaje podría destacar aspectos como que el rival no tiene por qué ser enemigo, que nunca hay que darse por vencidos, y que el respeto y la compenetración son fundamentales para mejorar como equipo, pero sobre todo matizaré que no estoy hablando de fútbol y ...

... que para divertirse jugando no es necesario marcar gol.


Fotografía con licencia CC cortesía de Philipp Hilpert

martes, 3 de abril de 2012

El primero de la clase



Otra serie ánime que para algunos se ha convertido en la sucesora de Bola de Dragón (que a su vez decían lo fue de Mázinguer Z) es Naruto. Su historia comienza en una escuela donde los maestros enseñan las artes ninja a discípulos desde edades muy tempranas. Si queréis ubicaros un poco más solo tenéis que recordar vuestra escuela cuando érais niños e imaginar que vuestro maestro o vuestra "seño" en lugar de enseñaros a multiplicar o dividir, os instruye a hacer "Jutsus" para haceros invisibles, andar por el agua o transformaros en otra persona.

En la clase de Iruka Sensei destacaban dos alumnos: Naruto y Sasuke.
Sasuke era el mejor en todo, y además era guapísimo, enormemente fuerte y tenía cierto aire misterioso que encantaba a todo el mundo con una especial incidencia en las chicas. Naruto sin embargo, era muy despistado y algo torpón, por lo que todos lo tomaban como el hazmereír de la clase, y para colmo, el curso académico en que comienza la serie fue el único que no superó las pruebas para promocionar, fallando estrepitosamente en el Jutsu de "Clones de Sombra" (donde tenía que clonarse a sí mismo).

Al poco de terminar el curso académico, un traidor de la Aldea de la Hoja (población de estos ninjas) atacó a traición a Iruka Sensei (el maestro de Naruto), y cuando éste estaba indefenso, Naruto, con una inusual seriedad salió en su defensa mostrando una descomunal destreza en el Jutsu "Clones de Sombra"  consiguiendo repeler al traidor y proteger a su querido Sensei.

Pasado aquel momento, nuestro joven amigo había demostrado en una situación real de combate los conocimientos que no parecía tener en las sesiones en la escuela Ninja, por lo que finalmente pudo promocionar de curso, comenzando su formación en un comando liderado por Kakashi Sensei, junto a los aprendices Sasuke y Sakura, que dicho sea de paso, no querían por nada del mundo tener a nuestro hoy protagonista en su equipo.

Durante las posteriores sesiones de aprendizaje, cuando Sasuke aprendía un jutsu en 3 repeticiones, Naruto tenía que hacer 24, y cuando el primero necesitaba 1 hora, el segundo necesitaba un día entero, pero siempre conseguía como mínimo rozar el nivel del más prometedor Ninja de la aldea de la hoja.
Su ilusión por ser respetado por Sasuke y llegar algún día a ser el mejor ninja de todos los tiempos no le hacía ser mejor que su compañero y rival, pero su ímpetu y perseverancia hacían que sus técnicas más débiles llegaran a convertirse en sus golpes maestros (como anteriormente pasó con el Jutsu de los "Clones de Sombra), y hacían de su insaciable autosuperación un sistema de vida que le llevó a ser alguien respetable y querido por sus compañeros de comando.

Normalmente, por todo lo que vemos en los medios de comunicación y en nuestra vida diaria todos queremos ser como Sasuke, pero olvidamos esforzarnos como Naruto. Ser el mejor "de fábrica" es algo que solo está al alcance de unos pocos, mientras que la capacidad de esforzarse hasta el límite es algo que albergamos en nuestro interior a la espera de ser despertado.

Para finalizar, te lanzaré la siguiente pregunta:

...todos en algún momento hemos dicho  "a mí no se me da bien bailar", "yo no sé tocar la guitarra", "me gustaría cantar", "las tecnologías me pueden", "yo no sé cocinar"... cuando has hecho una afirmación como estas... ¿realmente lo has intentado con la seriedad e ilusión necesarios? Antes de responder, piensa en Naruto.



PD: En el curso académico 2009 / 2010 realicé con mi alumnado del CEIP Prácticas Número 1 un trabajo por proyectos basado en "Naruto", donde cada uno de los alumnos y alumnas era un personaje de la serie, yo era Kakashi Sensei, y los trabajos realizados en clase (problemas, dictados, etc.) estaban contextualizados en esta peculiar serie.

Foto CC cortesía de lyk3_0n3_tym3

viernes, 30 de marzo de 2012

La soberbia y la perseverancia



Hace unos años un amigo se encontraba en una paradójica situación: acababa de montar un buen negocio que al poco tiempo estaba muy bien encaminado a amortizar su inversión, y a su vez estaba pasando por una muy mala racha. Se sentía muy vacío y desorientado a pesar de su buena situación, y que desde niño siempre sacó buenas notas, en la adolescencia tuvo éxito con las chicas, y siempre, fuera cuando fuera, conseguía todo lo que se proponía. Después de hablar largo y tendido, le conté el episodio de los Caballeros del Zodiaco en el que Seiya (Pegaso) se enfrentó a Misty, el legendario caballero de plata:

Seiya y sus amigos seguían resistiendo contra las hordas del Santuario que pretendían eliminar a Saori, la reencarnación de Atenea. Por ello, y con ánimo de dar un golpe definitivo, el patriarca mandó a uno de sus mejores hombres a acabar con ellos. El Caballero de Plata de por sí estaba una categoría por encima de Seiya, pero además de ello nunca había sufrido una derrota, era enormemente soberbio y estaba obsesionado con su  propia belleza.

Nada más comenzar su combate con Seiya, le asestó lo que él consideró un golpe definitivo con "tan mala suerte" que un poco de la sangre de su rival manchó su impoluta piel. Creyendo a Pegaso derrotado, se desprendió de su armadura y completamente desnudo procedió a darse un baño purificador en el mar. Sorprendentemente, Seiya no había sido vencido, por lo que al aparecer de nuevo en el combate tenía a su merced al poderoso caballero de plata.

Como comentamos en el pasaje anterior, los valores de estos jóvenes en ocasiones eran demasiado rigurosos y desmesurados, por lo que Pegaso permitió a Misty volver a ponerse su armadura de plata a pesar de que se le iba la vida en ello. Armado de nuevo con su armadura, Misty pidió a Seiya que abandonara el combate ya que no tenía posibilidad alguna de vencerle, y fue el momento en que tuvieron la siguiente conversación:

-  Seiya: Hay muchas cosas que no sabes de mí...

-  Misty: ¿como cuáles?

- Seiya: Que las derrotas nos enseñan más que el mejor de los entrenamientos, y a ti jamás te han derrotado. ¿Sabes lo que significa el afán de superación? Desconoces muchas cosas porque jamás has sufrido por ellas. 

Finalmente, Pegaso resultó vencedor.


PD: Los caballeros del Santuario se dividían en 3 categorías separadas por una enorme distancia: bronce, plata y oro. Los protagonistas de la serie pertenecían a la primera categoría, y a priori, eran mucho menos poderosos que las otras dos.

Foto CC cortesía de ~Brenda-Starr~