Mostrando entradas con la etiqueta Street Fighter II. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Street Fighter II. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de septiembre de 2013

Frente a Frente


Cuando era niño me sorprendió mucho descubrir que la amistad no era precisamente una relación que permaneciera eterna y permanente, y tuvo que ser a través de experiencias directas y varias conversaciones con mi padre como pude asimilar un hecho a día de hoy tan evidente que solemos pasar por alto. A pesar de ello y gracias una vez más a la experiencia de mi progenitor, me fascinó conocer que los rivales no tenían por qué ser enemigos, y quizá por ello siempre me ha gustado tanto la especial relación entre personajes como Lenny Newman y Rafael Masten en Supergol, Jack Shephard y James Sawyer en Perdidos,  o Ryu y Ken de Street Fighter II.

Esa relación o ese sentimiento que en su día leí era "como el amor pero sin sus alas", es un vínculo que como habrás comprobado en tu propia piel puede oscilar, crecer, cambiar, apagarse o aparecer donde o cuando menos lo esperas. También, habría que considerar que de igual forma que hay personajes como los anteriormente nombrados, hay otros del tipo de Charles Xavier y Magneto, Light Yagami y "L", David Dunn y Helijah Price y un etcétera más que considerable, cuya dualidad "amistad-enemistad" se desarrolla de forma bien distinta y con unas características muy concretas.

Por todo, habría que tener en cuenta que hay grandes personas que pueden aparecer en tu vida en lugares y momentos inesperados, por lo que podría ser aconsejable permanecer abierto para incorporar a los que podrán llegar a ser tus mejores aliados. No obstante, y considerando el segundo grupo nombrado, nunca está de más tener la mano en  el cajón y considerar el que creo es uno de los mejores consejos de mi padre:

"Mira bien a qué amigos cuentas tus secretos porque puede que mañana sean tus enemigos".

Imagen con licencia CC cortesía de AG-Wing

PD: No olvides lo aprendido en "Cerrando Puertas" y considera lo que leerás la semana que viene en "Aquiles".

PD2: Si no conoces a cualquiera de los personajes nombrados y/o su relación, ha llegado el momento de que desarrolles tu entorno personal de aprendizaje pinchando en los vínculos asociados a sus nombres, leyendo, investigando y formando tu propio conocimiento ;) Cc @Balhisay



jueves, 20 de septiembre de 2012

Luchadores callejeros



En ocasiones, cuando la melancolía me aborda recuerdo grandes momentos de mi infancia, y como parte de ella, me vienen a la cabeza los grandes amigos, las excursiones, las travesuras, y un largo etcétera en el que puedo incluir lo que es una de mis grandes pasiones: el mundo de los videojuegos.

Desde que descubrí "Athletic Land" hasta que terminé "Dead Space 2" han pasado por mis manos tal cantidad de juegos que creo no podría enumerarlos todos, pero entre ellos hubo uno que desató tal pasión que a día de hoy sigue generando secuelas, películas, series de animación y hasta figuras de acción. Evidentemente estoy hablando del fantástico "Street Fighter 2". Para no irme demasiado por las ramas, hoy me centraré en el protagonista de "Street Fighter I" y en el luchador que tiene sus mismas técnicas, aunque con un estilo mucho más espontáneo.

Ryu y Ken eran alumnos del mismo Sensei, tenían un enorme afán de superación y un descomunal potencial   para la lucha cuando comenzaron con su adiestramiento en las artes marciales, por lo que rápidamente surgió entre ellos una gran amistad. Sin embargo, con el paso de los años, Ryu, japonés de nacimiento, empezaba a destacar sobre el americano por su carácter humilde y metódico, que contrastaba con el exceso de confianza y la espontaneidad de Ken. A ojos del Maestro, Ryu parecía siempre el ejemplo a seguir, lo que consiguió que los celos comenzaran a apoderarse del luchador de kimono rojo.

Ken empezó a discutir por cualquier insignificante motivo , y si éste no se presentaba, provocaba situaciones en las que poder echar algo en cara a su gran amigo, que a su vez sufría al ver que su compañero lo estaba pasando realmente mal. En innumerables ocasiones, el aprendiz japonés intentaba hacer razonar al americano para así mantener la amistad fraguada tras tantos años, obteniendo siempre desprecio, rechazo y una obtusa postura ante el diálogo.

Tras un periodo marcado por la reflexión y sin ningún plazo como consejero, el luchador japonés con todo el dolor de su corazón recogió sus pertenencias y siguió su entrenamiento lejos de Ken, buscando a los mejores luchadores del mundo para seguir puliendo su estilo e intentando ser el mejor.

El éxodo de Ryu supuso en principio un alivio para el luchador rubio, pero con el paso del tiempo comenzó a percibir con objetividad y tristeza los motivos que le habían separado de su amigo, por lo que comenzó a tomarse el entrenamiento mucho más en serio. A partir de ese momento, su objetivo era mejorar como persona y como luchador para alcanzar un nivel que le permitiera encontrar a Ryu, luchar con él y demostrarle que sin perder su estilo desenfrenado también era un luchador metódico y respetable (subyaciendo el objetivo de querer recuperar su amistad).

Cuando finalmente le encontró, su expresión mostraba el miedo que le invadía al no saber cuál sería la reacción del japonés después de tanto tiempo, y era consciente de que su inmadurez podría haber hecho demasiado daño a quien tanto apreciaba y admiraba, pero al percibir esta situación, su amigo le sonrió, le miró a los ojos, y alzó el pulgar hacia arriba como muestra de aprobación, tal y como solía hacer el americano. Tras un fuerte abrazo, procedieron a hacer lo que más les gustaba... luchar.

Imagen cortesía de shanewarne_60000

PD: Este, es otro pasaje que tengo que dedicar a uno de mis primeros maestros en la vida: mi abuelo Bartolo.