Mostrando entradas con la etiqueta Campeonato Mundial de las Artes Marciales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Campeonato Mundial de las Artes Marciales. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de junio de 2012

Paso de buey


Tras unos días de reflexión y así poder cerrar este bloque sobre Bola de Dragón, centraré el presente pasaje en su principal protagonista: Gokuh.

Después de enfrentarse a Ten Shin Han en un durísimo combate del que salió derrotado, Gokuh y sus amigos fueron a celebrar su segundo puesto en el Torneo de las Artes Marciales. Como gran genio que es, Gokuh hizo alarde de su despiste olvidando su bastón mágico en el tatami de combate, por lo que su gran amigo Krilín se ofreció voluntario para recogerlo, ya que nuestro hoy protagonista estaba extremadamente cansado.

Al observar que su amigo tardaba demasiado, Gokuh decidió ir a buscarle, llevándose la ingrata sorpresa de encontrarlo muerto a manos de un demonio verde llamado Tambourine (uno de los enviados de Piccolo). Al sentirse culpable y verse invadido por un enorme deseo de venganza, a pesar del gran desgaste que había sufrido en el torneo el joven muchacho con rabo, sin descansar un momento, salió en búsqueda del cruel asesino de su mejor amigo. 

Evidentemente, cuando Gokuh dio con el demonio asesino únicamente encontró una estrepitosa derrota.

En la batalla, como en la vida debemos tener paso de buey.

jueves, 14 de junio de 2012

Cara de bobo



En "vista de lince", comenté que las sagas que más me gustaban del ánime de Bola de Dragón eran los Campeonatos Mundiales de las Artes Marciales, y centré tu atención en Nam, el luchador de rasgos hindúes.

Hoy, para transmitir el mensaje que acontece hablaré del que quizás es para mí, junto a Picolo (hijo), mi personaje favorito de la serie: Jackie Chun.

Jackie se presentó al torneo como un inofensivo anciano bonachón de pelo blanco que únicamente dejaba de pasar desapercibido cuando alguna chica guapa se cruzaba en su camino, por lo que la inmensa mayoría de luchadores se confiaban frente a él. Con el devenir de los combates, Jackie fue clasificándose para sorpresa de todos y terminó ganando el torneo, mostrando su verdadera habilidad prácticamente en los dos últimos combates.

Bajo esa apariencia de viejo verde se encontraba el Gran Maestro de las Artes Marciales, el conocidísimo Maestro Mutenroshi, que había participado disfrazado con objeto de vencer a sus jóvenes discípulos (Gokuh y Krilín) para que no se confiaran y comprendieran que por fuertes que fueran, siempre hay alguien mejor.

Evidentemente, ya no te dejas llevar por las apariencias y sabes que no debes perder el afán de superación, por lo que terminaré el presente pasaje comentando que...

..."en esta vida además de vista de lince, no está nada mal tener cara de bobo" (si va unida a las cualidades que remarcaremos en los dos siguientes pasajes)


PD: Hasta el momento he intentado prescindir de vídeos en el blog, no obstante, pienso que en esta ocasión puedo hacer una excepción a un vídeo que totalmente merece la pena.



jueves, 7 de junio de 2012

Vista de lince



Como mencioné en el pasaje "El primero de la clase", para muchos Bola de Dragón supuso el mismo impacto (o más) del que fue en su día Mázinger Z.

Desde primera hora me encantaban las historias de Gokuh y sus amigos, y el éxtasis lo encontraba en los Campeonatos Mundiales de las Artes Marciales. En ellos, luchadores de todo el mundo se reunían para decidir quién era el más fuerte, por lo que miles de personas acudían a disfrutar del evento con la gran ventaja de que no había problemas de aparcamiento, puesto que pulsando un simple botón los coches se metían dentro de una capsula de bolsillo llamada "Hoi-Poi".

Del primer Torneo, podría destacar a varios luchadores como Bacterian, Ranfán, Krilín, y un largo etcétera  del que hoy hablaré de uno con un corazón especialmente noble: Nam. El pueblo de este luchador de rasgos hindúes estaba ubicado en el desierto y llevaba muchos años de sequía, por lo que sus habitantes comenzaban a correr peligro de morir de hambre y sed. Como posible solución, reunieron el poco dinero que tenían entre todos para que su mejor luchador pudiera intentar ganar el mencionado torneo, y así poder comprar la suficiente agua que pudieran paliar el duro agostamiento.

A pesar de todos los esfuerzos de Nam, tras un espectacular combate cayó derrotado frente al habilidoso Gokuh, y toda la esperanza de su pueblo parecía desvanecerse hasta que nuestro hoy protagonista mantuvo una conversación con el Maestro Mutenroshi. Como era conocedor de su problema, el gran Maestro le planteó un par de cuestiones y le dio una solución:

  • Incluso habiendo ganado el Torneo, habrían tomado a Nam por loco al querer comprar tanta agua.
  • De haberla comprado, tampoco había pensado cómo transportarla a su pueblo. 
  • Justo al lado de donde se desarrollaba el Torneo había un pozo con muchísima agua, y con una mínima parte del dinero que tenía podría haber comprado una cápsula Hoi-Poi, y así llevarse toda la que necesitara (El Maestro le regaló una que ya no usaba).

En muchas ocasiones los problemas más complejos tienen sencillas soluciones, y...

...en esta vida hay que tener vista de lince.

Fotografía con licencia CC cortesía de Óscar Palmer