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jueves, 5 de diciembre de 2013

La Ilusión del Guerrero


Desde que allá por 2005 comenzara mi andadura por el mundo de las series de televisión con una perspectiva más voraz, he podido comprobar cómo muchas de ellas tras llegar a una inexpugnable cumbre caían al más profundo de los abismos. Ejemplo de ello podrían ser series como "Prison Break" o "Héroes", que con comienzos espectaculares y prometedores consiguieron lograr la difícil tarea de hacerse con la fidelidad de millones de seguidores que con posterioridad y por unos motivos u otros, se sintieron decepcionados ante el quizá precipitado y decepcionante devenir de episodios.

La verdad es que no tiene por qué tener mucho que ver con lo que trataré hoy en el actual pasaje (o sí), pero al analizar este hecho me viene a la cabeza el primer episodio de "Los Caballeros del Zodiaco" , en el que además de presentar la que se presumía como trama principal, explicaba la más inmediata procedencia de su protagonista: 

Desde que era un niño, Seiya recibió un durísimo entrenamiento para tener alguna opción por competir por la legendaria armadura de Pegaso, que a su vez se le prometía como la única forma de volver a Japón e intentar localizar a su hermana participando en el laureado Torneo Galáctico. Pero para poder hacerlo, previamente y siendo prácticamente un adolescente, tendría que ser el mejor entre 1024 guerreros que lucharían hasta la muerte por conseguir la ansiada armadura.
Con gran esmero fue avanzando en tan dura campaña, y tras muchos combates solo quedaba un rival por vencer: el titán Casio, que además de tener una descomunal fuerza y triplicar su tamaño, comenzó la lucha a destiempo cobrando una considerable ventaja. A pesar de ello, Seiya resultó vencedor, y su alegría y entusiasmo fueron tan significativos que llamaron la atención del hasta entonces sobrio y honorable Patriarca.

Lo había conseguido; todo el esfuerzo durante tantos años había dado su fruto, y puesto que ardía en deseos de verse cubierto como un Caballero de Bronce, en la primera ocasión que tuvo se vistió con su nueva coraza liberando un inmenso poder consecuencia de su ilusión, el cosmos y su alma de guerrero. Sin embargo, poco después tuvo que enfrentarse a Shaina de Ofiuco, y tras recibir varios y brutales golpes el joven japonés empezó a notar que su poder no era el esperado, y que además, su nueva armadura le resultaba muy pesada, por lo que no podía realizar sus movimientos con la rapidez y agilidad a la que estaba acostumbrado. Agotado, y prácticamente derrotado, se preguntaba por qué si con esa armadura debería ser el más fuerte, resultaba para él más un estorbo y una significativa limitación que dificultaba su habilidad en el lucha.

Fue entonces cuando su Maestra (Marin) le recordó todo el poder que había desplegado al ponerse la armadura por primera vez, y que éste era fruto de su ilusión y entusiasmo por ser el caballero de Pegaso, que en su momento ejercieron de mecha para prender su cosmos con la armadura como catalizador.

Encontrar el amor, conseguir el trabajo de tu vida, llevar a cabo un esperado e ilusionante proyecto... de perder la ilusión y olvidarnos de nuestra pasión de guerrero todo puede llegar a convertirse en una pesada y obsoleta armadura, pudiendo hacer que el más grande de nuestros logros...

... se convierta en el más rotundo de nuestros fracasos.

Como suele decirse, lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Así que reinventa, investiga, cambia... pero  jamás pierdas tu fuerza interior, y como Pegaso,...

¡libera todo tu cosmos con el fuego que todavía arde en tu alma de guerrero!

Imagen con licencia libre cortesía de Alejo Concheso Calvo.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Prestando atención


¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Cuál es el sentido de la vida?...

A lo largo de aquellos años en que disfrutamos de la energía que nos da el Universo antes de (volver a) devolvérsela, son miles las cuestiones que nos podemos plantear y cada una de ellas tiene una particularidad que la hace distinta a las demás. Éste, es el caso de la serie Perdidos, que si tiene algún elemento que la caracterice es la cantidad de interrogantes que plantea y que para muchos, de igual forma deja sin resolver. A pesar de que soy consciente de que mi pasión hacia la que considero la joya de J.J. Abrams podría llevarme a abordarla más de la cuenta, en esta ocasión creo necesario volver a inspirarme en ella principalmente por la sorpresa que más de uno se llevará al leer el presente pasaje:

(No sigas leyendo si no has terminado la primera temporada o tienes intención de hacerlo. El que avisa, no hace "Spoilers")

jueves, 5 de septiembre de 2013

Arrinconando a la fiera


Una vez más, el presente pasaje contiene "spoilers" que en esta ocasión corresponden a la séptima temporada de Dexter, así que si no la has visto y pretendes hacerlo, no sigas leyendo, ya que estas palabras y su mensaje seguirán aquí esperándote para cuando llegue el momento.

lunes, 10 de junio de 2013

Dueños y esclavos


Antes de comenzar a leer este pasaje, te aconsejaría que si no has visto la tercera temporada de Juego de Tronos y/o no has leído los libros y tienes intención de hacerlo bajo ningún concepto sigas leyendo. Hay momentos en la vida que hay que vivir con la mayor intensidad posible, y hacerlo muy seguramente te privará de aquello que es para mí, uno de las mejores momentos de la historia de la televisión:

jueves, 16 de mayo de 2013

Mirando dónde pisamos


Para comenzar el pasaje de hoy me gustaría recordar que hay quien dice que los rockeros van al infierno, y aunque el personaje (nunca mejor dicho) en el que me he inspirado para escribir no cante, ni toque ningún instrumento de cuerdas de metal, muy seguramente terminará calentando su trasero en las brasas de Lucifer.

Centrándome en materia, justo al comenzar la quinta temporada de Californication, su protagonista, el gran Hank Moody realiza una de sus numerosas conquistas con una preciosa chica de color durante el vuelo que le enviaba de vuelta a Los Ángeles. Una vez allí, su agente le encuentra trabajo como escritor para un extravagante y egocéntrico personaje que quiere grabar una película protagonizada por él mismo a la que llamará "Super Detective en Santa Mónica". Nada más conocerle, éste le presenta a su novia, que casualmente es la misma mujer con la que días antes había mantenido relaciones en los servicios del avión, y al hacerlo, en un tono amenazante vestido de broma le deja claro que ante cualquier tipo de acercamiento hacia ella, diera su muerte por segura. A pesar de ello, y siguiendo los consejos de su agente Hank comienza a dedicar parte de su tiempo junto al "artista" con objeto de hacer un guión lo más ajustado a sus preferencias.

Así, mientras nuestro protagonista se percataba de las lujuriosas intenciones de las que no parecía desprenderse la mencionada chica, e iba esquivando los daños colaterales de todas peligrosas las actuaciones de Samurai Apocalypse (como robar un coche de policía por echar el rato o amenazar con armas de alto calibre por costumbre), en un momento de debilidad y aparente fraternidad motivado por una larga noche de copas, Hank contó a Samurai que el novio de su hija Becca le estaba siendo infiel, a lo que sin consultar con su escritor, el rapero de Santa Mónica mandó a los suyos pegarle una soberana paliza para sorpresa de un contertulio conocedor de la violenta e inestable actitud de su amigo, pero no del grado de la misma.

En ese preciso momento (y considerando el peligro que suponía la tentación de ébano), Hank se dio cuenta de que estaba pisando una tabarrera, y en ocasiones puntuales (o no) muchas personas vamos andando por la vida sin darnos cuenta por dónde nos guían nuestros pasos ante cierto devenir de acontecimientos, y cuando realmente tomamos conciencia de que nos encontramos en una situación de este tipo tenemos en principio dos opciones para intentar salir ilesos: 

... quedarnos absolutamente quietos, o salir corriendo.


Imagen obtenida de www.public-domain-image.com 

jueves, 2 de mayo de 2013

El peligro del orgullo


En esta vida tan exenta de valores en tantas ocasiones, las personas más nobles o que respetan las normas parecen tender a salir perdiendo. Al menos esa es la sensación que puedes percibir cuando ves triunfar o salir airosos de situaciones increíbles en los medios de comunicación, a personajes cuya modestia, civismo y educación son en ellos cuando menos... puestos en entredicho.

El personaje del pasaje de hoy es por su evolución en la serie y lo complejo de su personalidad uno de los más interesantes que he llegado a llevarme a la cara, y aunque en principio no se ubica ni entre los "Doctores House" ni los "Hugos Reyes", me servirá para transmitir un mensaje que lleva tiempo rondando en mi cabeza:

(No sigas leyendo si no viste el episodio piloto de la serie presentada en la cabecera)

jueves, 18 de abril de 2013

Buscando



Hoy, una vez más volveré a escribir sobre la serie que me abrió las puertas del apasionante mundo de las series de televisión de la primera década del siglo XXI.

Como ya sabrás, en Perdidos es grande la cantidad de personajes que aparecen en la serie y que tienen un considerable protagonismo, por lo que es más que normal hacerse ideas equivocadas sobre alguno de ellos. Muchos fuimos los que nos equivocamos con el provocador Sawyer, nos dejamos engañar con Henry (Benjamin Linus) o nos confundimos con la desconfianza de Rousseau, pero personalmente, no fue uno, sino dos, los personajes que más me sorprendieron en las primeras temporadas de la serie: Sun y Jin.

El matrimonio coreano era aparentemente distante al grupo, muy cerrado en sí mismo y con actitudes muy retrógradas como lo que parecía un desacerbado machismo por parte de Jin. A ojos de los demás, el distante pescador oprimía y anulaba a su esposa, que parecía algo más dispuesta a relacionarse con el resto de supervivientes al accidente.

En la segunda temporada de la serie y durante un periodo en que por diferentes motivos estuvo lejos de su esposo, Sun perdió su alianza de boda. Al ser conocedora del carácter de su esposo y al estar separada de él la desesperación se apoderó de ella, motivo por el cual la buscaba en todos los sitios en los que pudiera o no estar. Considerando que los supervivientes vivían en una isla en algún lugar del pacífico en la que pasaban mucho tiempo en la playa, dar con la reliquia se presentaba como un hecho a priori improbable.

Pasados los días y cuando la desesperación dio paso a la relativización por la pérdida, la joven coreana   dejó de buscar y finalmente encontró el anillo en el momento y lugar que menos habría imaginado.

Imagen con licencia CC cortesía de jvazqu1234

jueves, 11 de abril de 2013

Dejando entrar


Como he comentado anteriormente de una forma más o menos directa, tener prejuicios nos puede impedir disfrutar de ciertas personas o experiencias que a posteriori pueden ser fundamentales en nuestra vida. Al respecto y durante mucho tiempo tuve un más que manifiesto rechazo a Charlie Sheen y la serie "Dos Hombres y Medio". A pesar de que me sorprendiera que el extravagante hijo de Martin Sheen fuera el actor de serie de televisión mejor pagado del mundo (y que quizás conocer este dato fue el que me creó el prejuicio), opté por darle una oportunidad y descubrí que ni Charlie ni su personaje me hacían gracia, pero que la participación de otros personajes secundarios de los que hablaré más adelante, hacían que sin ser nada del otro mundo, la serie mereciera la pena.

En cierto episodio, Charlie llega borracho a casa y con una más que manifiesta torpeza intenta entrar a su hogar de Malibú. Dentro, y con ciertos aires de indiferencia su hermano Alan se percata, y durante un considerable tiempo se queda esperando a pesar de ser conocedor de la infructuosa intención de su hermano.  

De igual forma muchos de nosotros nos vemos en situaciones, en las que nos encontramos con personas que nos interesan o importan e intentan entrar en nuestra vida. Sin embargo, por miedo, dudas, o en la mayoría de las ocasiones falta de avideza o mera pasividad, no nos levantamos a abrir la puerta.

Por ello, te animo a que la próxima vez que alguien que merezca la pena esté a tu puerta intentando entrar, deja de darle vueltas y levántate, ya que si abres existe la posibilidad de que quieras que se quede, y siempre tendrás la posibilidad de volverte a levantar para invitarle a salir. Eso sí... ¡¡¡ten cuidado con los vampiros!!! ;)

Imagen con licencia CC cortesía de Michael Clesle

PD: Este pasaje se lo quiero dedicar a mi amigo Maicol, con quien tantas cosas comparto y que significativamente fue el primero en escuchar hablar de este pasaje.

jueves, 28 de marzo de 2013

Guardando el malestar



Como he comentado con anterioridad, desde que era un niño mi padre me acercó a la lectura a través del mundo del cómic, donde Spiderman siempre tuvo un papel preponderante. A pesar de ello, mi sueño siempre había sido tener un ejemplar de Batman, que por aquellos entonces no era tan fácil de conseguir. Por suerte para mí, hace pocos años pude cumplir mi sueño al llegar un día a casa de mis padres y comprobar que "El Jefe" (uno de los sobrenombres con los que me refiero a mi padre) me había comprado un tomo recopilatorio de los cómics vintage del vengador de la noche.

Entre los diferentes personajes que rodean al alter ego de Bruce Wayne y que pude descubrir desde que disfruté de la primera versión cinematográfica,  hay uno cuya historia me impactó, y hoy me servirá para sembrar la idea del mensaje principal de este pasaje: el Harvey Dent de la versión "The Animated Series" de la Warner Brothers.

El fiscal Dent, tras varias circunstancias llegó a convertirse en un gran amigo para Bruce Wayne, y en más de una ocasión colaboró con Batman en sus esfuerzos por mantener el orden en Gotham. Entre sus características personales destacaban su fidelidad, su nobleza, y un enorme sentido de la justicia que marcaba todas sus actuaciones. No obstante, Harvey tenía una particularidad común a muchos de nosotros: desde que era niño, cuando alguien le ofendía, provocaba o molestaba, en lugar de reaccionar en contra, golpear o simplemente romper a llorar, guardaba para sí toda la ira y el malestar obviando cualquier tipo de desfogue. Esta actitud quizás le hizo evitar muchos enfrentamientos (con todas las consecuencias que suelen traer), sin embargo y como podrás imaginar, durante toda su vida fueron muchos los malestares y humillaciones que tuvo que soportar, y quizás, cuando fue demasiado tarde, toda la rabia contenida durante toda su vida se apoderó de el. A partir de ese momento en que la mitad de su cara quedó completamente desfigurada, todo su odio se concentró y le llevó a convertirse en un criminal llamado "Dos Caras" con una personalidad psicopática y una actitud completamente inestable.

Evidentemente estoy hablando de ficción, y como he comentado antes, en ocasiones puede ser muy procedente evitar un enfrentamiento  o eludir una provocación, sin embargo, cuando pienses guardarte para ti aquello que te haya hecho daño acuérdate de este pasaje, y no esperes a reventar cuando ya no puedas acumular más.


Imagen con licencia CC cortesía de marvelousRoland


PD: Según la mencionada versión "The Animated Series", Harvey comenzó a reprimir su ira a partir del momento en que tras sufrir durante mucho tiempo el acoso de un compañero de colegio, no pudo contener su odio y le propinó un fuerte puñetazo. Al día siguiente de este acontecimiento, ese chico que le molestaba tuvo que ir al hospital por un hecho ajeno al puñetazo de nuestro hoy protagonista, pero Harvey interpretó que él era el culpable de su hospitalización y ésa culpa se apoderó de él. Nunca olvides los peligros de la culpa.

jueves, 14 de marzo de 2013

Eludiendo la negativa


Como comenté en "Poniendo las cartas sobre la mesa", desde el primer episodio de Perdidos, Jack Sheppard destaca entre la mayoría de los supervivientes al accidente que les dejó abandonados en La Isla.

Justo en el momento en que recobra el conocimiento tras el accidente, comienza a socorrer a todo el que encuentra, ya que entre otros motivos en su vida cotidiana se ganaba la vida como médico,  y ello fue uno de los motivos que asentaron las bases para que los demás comenzaran a verle como un líder.

Pasados los primeros días y superado el primer "shock", siempre que alguien se ponía enfermo o necesitaba apoyo psicológico o de cualquier tipo recurría a Jack, y éste, estuviera en disposición o no, lo dejaba todo para ayudar a los demás. 

Desarrollar esa actitud le llevó a un agotamiento físico y mental que le hizo caer tan enfermo que su vida llegó a peligrar, e incluso en esa extrema situación quería seguir ayudando.

Por ello, podría considerar que en esta vida hay personas que dan su vida por los demás, pero esa entrega no debería ir nunca más allá del equilibrio entre lo que esas personas quieran y puedan hacer, y el sacrificio que les implica hacerlo. Además no deberías olvidar...

... que la vanidad puede tener curiosas formas de expresión.

PD: Este pasaje se lo quiero dedicar a mi compañero José Arjona Ríos, de cuyas ideas y experiencia aprendo a diario.



jueves, 28 de febrero de 2013

Mirando atrás





Cuando va pasando el tiempo y las sensaciones y vivencias van nutriendo nuestra experiencia y nos encontramos algo nuevo, solemos decir... 

"Está bien, pero no es como lo de antes".

En ese momento, además de recordar las rebanadas de pan de mi abuela y las patatas fritas artesanas de la feria de Antequera me acuerdo de la serie "Perdidos", ya que en más de una ocasión he hablado y me han preguntado sobre si volverán a hacer una serie como la fantástica creación de J. J. Abrams y Damon Lindelof. 

La verdad es que desde que finalizó, podremos ver series que nos enganchen mucho como Breaking Bad, otras misteriosas y oscuras como American Horror Story, divertidas como Modern Family, inmensas como Juego de Tronos, y en resumidas cuentas... series que podrán ser mejores o peores, pero que siempre serán diferentes puesto que...

...nunca habrá otra serie como "Perdidos", porque cada una, es única e irrepetible.

Por ello, si una serie acaba nunca está demás volver a ver algún episodio o un par de temporadas, pero siempre será mucho más interesante quedarte con lo mejor de ella y comenzar otra con la que puedas descubrir nuevas emociones y dejarte enamorar por su devenir.

PD: Conviene no olvidar, que hay series que nos acompañan toda la vida... como Los Simpsons.

Imagen con licencia CC cortesía de wcm1111 

jueves, 17 de enero de 2013

Obligaciones conyugales



Hace tiempo tuve una conversación con una buena amiga mía, y según me dijo parece ser que la mayoría de las personas que acuden al psicoanalista lo hacen como consecuencia de sus relaciones personales, y dentro de ellas, las sentimentales que adquieren un particular protagonismo. Las relaciones de pareja entrañan una temática tan peliaguda que considero no debería abordar de una forma tan específica, pero considerando el tema central de este bloque y el gran cariño que tengo a sus personajes, en este pasaje haré una excepción.

Como he comentado con anterioridad, la libertad de una persona debería encontrar límites donde comienza la de otra, y por supuesto, en ocasiones hay que ceder territorio para que la convivencia o relación en sí pueda avanzar por adecuados cauces, no obstante, viendo un episodio de la simpática "The Big Bang Theory" vi necesario destacar el mensaje que me transmitió una de sus escenas.

En la sexta temporada de la serie, Penny lleva tiempo con muchas dudas sobre si continuar o no con su relación con Leonard. Para ubicar a los que todavía no han visto la serie, recordaremos que la primera es una simpatiquísima camarera y actriz frustrada, mientras que el segundo es un tímido físico experimental que cede ante todos los deseos de su amada.

Al acercarse la noche de Halloween, y ante el ínfimo entusiasmo (casi desprecio) que Penny muestra al hablar con sus amigas de una fiesta en la tienda de cómics a la que acudirán todos con sus parejas, Bernadette le recuerda a su amiga que Leonard, suele hacer muchas cosas que no le gustan para hacerla feliz. Tras intentar desviar el tema, a este comentario, la que muy posiblemente sea la vecina que todos quisimos tener en nuestros tiempos de soltería responde:

- ¡Claro! Es mi novio, ¿no es esa su obligación?





Si todavía no sabes la respuesta vuelve a leer la primera frase del tercer párrafo.

Imagen con licencia CC cortesía de Heavybm.

PD: Este pasaje lo quiero dedicar a mis amigos de Antequera que conforman el equipo al que amistosamente llamo "Los Starship Troopers". Con ellos he vivido y sigo viviendo muchas situaciones con las que podría encontrar una más que significativa similitud con algunas escenas y personajes de la serie.

PD2: Una vez hayas extraído tu mensaje, intenta no ceñirlo exclusivamente a las relaciones de pareja.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Cerrando los ojos


SI NO HAS VISTO LA SÉPTIMA TEMPORADA DE DEXTER, NO SIGAS LEYENDO.

En la séptima temporada de Dexter, su protagonista establece una relación amorosa con Hanna Mckay, una sensual y presunta asesina implicada en un caso de la Policía Metropolitana de Miami.

Hanna, tuvo una difícil infancia marcada por un padre con problemas con el juego y el alcohol, capaz de lanzarla a aguas profundas para que aprendiera a nadar o dejarla encerrada 3 días en una habitación de hotel para poder participar en un torneo de póker. 

Tras años sin saber de él por el tiempo pasado en la cárcel, vuelve a aparecer en su vida como un hombre renovado que pretende ganarse honradamente la vida con un restaurante de langostas. El agudo olfato de Dexter, le hace darse cuenta rápidamente que todo es un montaje cuando el problemático progenitor pidió una importante suma de dinero, por lo que advierte a Hanna de lo que a su parecer eran las verdaderas intenciones de su padre. Ante esta advertencia, su misteriosa amante reaccionó poniéndose a la defensiva y atacando despectivamente a su contertulio intentando herirle donde más le podría doler.

Poco después de haber recibido un no por respuesta y completamente borracho, el padre de Hanna destrozó con su furgoneta el preciado invernadero de su hija, la culpó por la muerte de su madre, y para asegurarse de recibir el dinero que necesitaba chantajeó a la pareja afirmando que de no recibir el dinero iría a la policía con pruebas que la mandarían directamente a la cárcel.

Ante tan contundentes evidencias, Hanna se rindió a la realidad y se disculpó ante Dexter diciéndole que no sabía por qué se aferraba a la idea de que su padre en el fondo era buena persona. Su respuesta fue cruda y acertada cual latigazo con guante de seda:

Tal vez piensas que en el fondo es buena persona porque la realidad de que no lo es, es mucho más difícil de asimilar.

Evidentemente, en la vida hay matices que van mucho más allá del blanco y el negro, y cada situación es un mundo completamente distinto a los demás, pero hay una certeza que por su contundencia conviene resaltar... A veces no hay más ciego que aquel que no quiere ver.


Fotografía con licencia CC cortesía de Viri G.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Un corazón de espinas



Las relaciones afectivas... fuente de inspiración, pasión y en ocasiones, dolores de cabeza. En el pasaje de hoy, me centraré en uno de mis personajes favoritos del mundillo de las series: Debra, la hermana de Dexter, el asesino en serie más famoso de la televisión. 

La teniente de policía es por sus inquebrantables valores, su transparencia y su hermética fidelidad, un personaje que acompañado por la enorme interpretación de Jennifer Carpenter, enamora a aquellos que miramos más allá de la pantalla. Sin embargo, hay algo que debería al menos reseñar para encauzar debidamente el pasaje que hoy acontece:

SI NO VISTE EL FINAL DE LA SEXTA TEMPORADA Y PRETENDES HACERLO, 
NO SIGAS LEYENDO

Al comenzar la serie, "Deb" establece una relación sentimental con un agradable especialista en prótesis que resultó ser un asesino en serie que muere a manos del propio Dexter, más adelante se enamora de un maduro agente especial del FBI que termina siendo asesinado, otro de sus novios fue policía corrupto, y poco después de tomar conciencia de que estaba enamorada de su propio hermano (recuerda que Dex es adoptado) comienza a salir con un famoso escritor que al igual que Lundy y Brian... termina en manos de Hades.

Si consideramos que la vida en sí es un continuo de elecciones que de forma consciente o no hacemos o mantenemos nosotros mismos...

... achacar todo esto únicamente a la mala suerte, ¿no sería una irresponsabilidad?


Imagen con licencia CC cortesía de Sarah G...

PD: Han pasado muchos años desde que murió William Shakespeare.

PD2: Este pasaje va dedicado a mi gran amiga y compañera Carmen Caparrós, que siempre encuentra tiempo para comentar mis pasajes y contrastar ideas.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Manejándonos en la mentira



Desde el auge de las redes sociales se ha generado en nuestra sociedad un nuevo concepto que a mi parecer todavía hoy se está conformando: La identidad virtual. Cuando me encuentro con dicho concepto, sonrío al recordar esa expresión que dice que "no somos ni tan feos como en el carné de identidad, ni tan guapos como en el perfil de Facebook, ni tan interesantes como nuestros comentarios en Twitter." La cuestión hoy se centra en que de una forma u otra tendemos a dejar de "ser nosotros mismos" con objeto de gustar o agradar a los demás, o hacer "lo correcto", sin dar rienda suelta a nuestra verdadera identidad, virtual o no, y debiendo considerar que la libertad de uno termina donde empieza la de otro. Por otro lado, un fenómeno curioso que conecta con lo expuesto hasta el momento es el de la doble identidad que muchas personas mantienen tanto en el mundo cirbernético como en la vida real, y es precisamente ese fenómeno y cómo nos relacionamos o no con él, el que introduce el pasaje de hoy sobre la serie "Dexter":

(Una vez más, no le des a leer más si quieres ver la serie desde el principio)

jueves, 8 de noviembre de 2012

Los beneficios del té



A lo largo de la corta vida de este blog me he referido en varias ocasiones al mundo del Manga, y cuando era niño me encantaba un particular ánime de un perro investigador que representaba al mismo personaje con el que me reencontré hace un año en la casa de uno de mis mejores amigos. Este personaje no es ni más ni menos que el archifamoso Sherlock Holmes.

En una de las investigaciones en la nueva versión de la BBC, el doctor Moriarti había secuestrado a la casera de Sherlock y Watson. Ante tal adversidad, y dado el apego que ambos sentían por la amable y comprensiva señora, todos se alteraron sobremanera y el nerviosismo se apoderó de la sala en la que eran acompañados por parte del cuerpo de policía.

Pasado el primer impacto de la noticia todos miraron expectantes a Sherlock, que siempre solía tener respuesta para todo, aunque en esta ocasión, para sorpresa de todos mientras sacaba su stradivarius dijo:


"Watson, ve calentando agua."

A lo que su ayudante respondió estupefacto:

"¿¿¿Calentando agua??? ¿¿¿Para qué???"

A lo que respondió:

"Para hacer té."

Ante la sancionadora expresión de su socio y de los demás asistentes, Sherlock matizó:

"Necesito pensar con claridad, y para ello debo relajarme."

Tras tomar el té y acompañar con dos o tres piezas del Barroco, donde otros que le llamaron loco fracasaron, Sherlock acertó.

Por ello, la próxima vez que vayas a juzgar a "un loco" piénsatelo dos veces , ya que en un gran número de ocasiones suelen ir uno o dos pasos por delante.


Imagen con licencia CC cortesía de JBaznet

PD: Cuando en la escuela no se integraba... él atendía a los menos capaces; cuando los docentes no innovaban... él enseñaba sus lecciones con canciones; y cuando no se certificaba el horario extraescolar... él preparaba excursiones los sábados para todos sus alumnos que tanto quería. Por ello, una vez más quiero dedicar este pasaje a mi tío Juan, genio entre genios.

PD2: La próxima vez que te enfrentes a una complicada situación que requiera lo mejor de ti, no dejes que el nerviosismo condicione tu respuesta, y acompaña tu "Paso de Buey" con una buena taza de té.



jueves, 1 de noviembre de 2012

Una segunda oportunidad


Cuando miro a mi alrededor, encuentro cientos de cosas que me acompañan desde que era pequeño y otras adquiridas más recientemente, pero que evocan a épocas pasadas que se extienden hasta el presente. Al pensarlo, me viene a la cabeza una serie con la que prácticamente nos hemos criado: Los Simpsons.

Uno de mis episodios favoritos es uno en que Bart está al borde de repetir curso, y agota el tiempo para estudiar para el examen final. Al verse desesperado y sin tiempo, reza pidiendo un único día más con el que exprimirse al máximo y así pasar de curso con sus compañeros.

Para su sorpresa, el día del examen Springfield amaneció nevado y en la radio anunciaron que por este motivo se suspendían las clases, lo cual le brindaba esa segunda oportunidad por la que horas antes había rezado. Sin embargo, su primer impulso al ver la nieve y pensar que no había clase no fue ponerse a estudiar, sino coger su trineo y disfrutar ese día jugando con sus amigos. De hecho... iba a ser así hasta que su hermana Lisa le recordó que horas antes había rogado un día más para estudiar, y que iba a desaprovechar algo que no se suele dar... una segunda oportunidad.

Como la mayoría sabréis, Bart terminó encerrándose en su casa y solo necesitó unas pocas décimas para aprobar el examen, que fueron amortizadas al demostrar a su maestra que realmente se había esforzado, y que ciertamente tenía los contenidos necesarios para pasar de curso.

Como remarqué anteriormente, no se nos suelen dar segundas oportunidades, pero cuando éstas aparecen la inercia nos puede llevar a desaprovecharlas, así que si por una vez la vida nos guiña en una segunda ocasión... no olvides devolverle una sonrisa.

Imagen con licencia CC cortesía de ludvigvonconrad

PD: Este pasaje se lo quiero dedicar a mi amigo Valentín Cercadillo, gracias al cual aprobé el segundo trimestre de Biología en COU. Cuando me veáis en persona preguntadme por qué, y recordadme que os cuente qué pasó en el primer trimestre.

jueves, 5 de julio de 2012

El peligro de la inercia


Llegados a este punto, y si sigues con cierta frecuencia el presente blog puede que tengas algo en común con los protagonistas del pasaje que hoy tengo el placer de publicar (yo tengo mucho en común). Los extraordinarios científicos de "The Big Bang Theory", un grupo de jóvenes genios amantes de los cómics, las series y los videojuegos, con muchos conocimientos y unas habilidades sociales en vías de desarrollo.

En uno de los episodios, Leonard lleva varios meses estancado en una relación a distancia con Brilla, la hermana de Koothrappali, y comienza a darse cuenta de que no quiere seguir adelante. A pesar de ello y sin motivo aparente, mantiene el compromiso con la joven indú. 

En uno de esos días, el joven talento encontró una gran tentación en la tienda de cómics a la que solía visitar los miércoles: una chica preciosa, inteligente y tan "friky" como él, que para su propia sorpresa se mostró muy interesada, y le apuntó el teléfono para salir. A partir de ese momento, mil dudas invadieron el privilegiado cerebro de Leonard, que se debatía entre quedar con la guapísima friky y no decir nada a su novia a distancia, no hacerlo y seguir con la inercia, o dejar su relación y abandonarse a la pasión.

Como él mismo manifestó en este episodio, al jugar siempre en "el equipo de los buenos" fue enormemente torpe intentando jugar "al chico malo" quedando con la chica que acababa de conocer sin dejar su relación, y mientras se besaba con ésta no supo gestionar su culpabilidad y terminó contando que ya tenía novia. Al escucharlo, la preciosa tentación se mostró muy enfadada al sentirse defraudada  por el joven genio, y se fue para no aparecer nunca más.

Perdida su tentación y con sentimiento de culpa, Leonard llamó vía Skype a Brilla para contarle todo lo que le había pasado, y fue entonces cuando ella le dijo que para ser sincera, llevaba tiempo manteniendo relaciones sexuales con otras personas.

Como puedes ver, la inercia entraña sus riesgos, y hay quien dice que ciertos trenes solo pasan una vez, y para cogerlos, debes tener preparado el billete para poder subir. No obstante, no hay que ser un genio para saber que más vale ponerse una vez rojo, que ciento amarillo. 

Fotografía con licencia CC cortesía de Photo Extremist.

PD: Este pasaje se lo quiero dedicar a un genio entre genios... mi tío Juan C. Arjona, el primer referente que me viene a la cabeza al pensar en el concepto "creatividad".

martes, 15 de mayo de 2012

Mi blog de autoayuda "In English"

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Siguiendo los consejos de algún que otro seguidor del blog, en breve podrás encontrar una versión en Inglés de "Mi blog de autoayuda" de cara a darle la mayor difusión posible a sus mensajes. Lo normal será que parta de un  nuevo espacio en blogger con ubicación en Reino Unido. Mientras llega el día de su creación, aquí tienes la traducción de la que es, hasta el momento, la entrada más popular de este blog. Espero que te guste:


"In the entry “Opening Gates” I talked about a TV series that became a total popular success. In my case, as you can remember, I started watching it because a friend of mine recommended it. That is why I will be using the synopsis he then used:

“Lost is a TV drama series that follows the survivors of the crash of a commercial passenger jet flying between Sydney and Los Angeles, on a mysterious tropical island somewhere in the South Pacific”

(Don’t continue reading if you have the intention of watching the series or if you are watching it, but still haven’t watched the final episodes. Don’t worry, this entry will still be here when you feel ready to read it)

In the first episode of this fantastic TV series two characters, a doctor called Jack and a mysterious girl called Kate, very soon start having a leading role. They hit it off almost immediately, their connection getting stronger and more explicit as time goes by. This ‘link’ becomes really obvious for both the audience and the rest of the characters on the island. However, time goes by (episode after episode) and they don’t seem to have the courage to a go a step forward in order to win each other’s heart. This just creates an atmosphere of tension that evolves not only them, but everybody else too. 
 
In spite of this, in the last episode of the series, Jack and Kate kissed. They kissed at a moment when they knew their relationship would never be possible because of the course of the events around them. Under waves breaking endlessly, Jack and Kate kissed so passionately that it still gives me goose bumps . However, Jack died for The Island’s sake. Kate escaped from it and their love remained there, leaving behind thousands of moments and opportunities to be with each other and enjoy their love. 
 
On countless occasions we don’t lay our cards on the table because we are too afraid of being ‘exposed’, too afraid of getting a ‘no’ for an answer. But that ‘no’ for an answer, that terrible fear CAN’T be worse than not playing the card game at all.

PS: Photo courtesy of eisenbahner"

jueves, 12 de abril de 2012

Poniendo las cartas sobre la mesa



En el pasaje "Abriendo puertas" hablé de una serie que llegó a convertirse en todo un fenómeno televisivo. En mi caso y como recordarás, empecé a verla gracias a la recomendación de un gran amigo, así que para introducir el pasaje que nos acontece me serviré de la sinopsis que éste me hizo en su momento:

"Perdidos es una serie de unos supervivientes de un accidente aéreo que quedan atrapados en una isla aparentemente desierta, en la que suceden cosas extrañas".

(Antes de seguir leyendo te recomiendo que no lo hagas si quieres ver la serie, o si la estás viendo pero no la has terminado. No te preocupes, que esta entrada seguirá estando aquí o en otro sitio para que la puedas leer cuando estés preparado)