miércoles, 11 de diciembre de 2013

La Sombra del Lado Oscuro

Antes de comenzar quisiera avisarte que cuando leas el título de la película en la que se inspira este pasaje dejes de leer si tu intención es verla y no lo has hecho. El "spoiler" es prácticamente mínimo considerando los 3 primeros minutos del filme, pero considerando la proliferación de este tipo de prácticas en los últimos tiempos, prefiero avisarlo en el presente, y para todos los demás pasajes inspirados en el mundo del Cine (que ofrecen menos margen que las series). Dicho esto, procedo a reflexionar ^^

En la película "Mientras Duermes", su protagonista se siente muy desgraciado y vive en amargura con la sombra del suicidio ante su imposibilidad de ser feliz. Sin embargo, y literalmente al borde de una cornisa, encontró una peculiar "luz" en su eterna oscuridad al hallar algo que podría aliviar su malestar: la infelicidad de los demás. 
Para César, las sonrisas, el ánimo, la fraternidad, el reconocimiento, y en resumidas cuentas la alegría, de ser ajenos le irritaban hasta límites más allá de la cordura, y al verse triste, solo y ninguneado dedicó todo su tiempo, energía, e incluso su propia integridad a hacer desgraciados a quienes le rodeaban.

Ciertamente y desde el sofá de mi casa, podría decir que para César habría sido mucho más procedente afrontar la verdad y plantearse realmente el porqué de su soledad, malestar y amargura, y haber volcado sus esfuerzos en remediarlo. También podría destacar que en mayor o menor grado, es posible que a tu alrededor (sí, en el tuyo) puedas encontrar algunas personas con un perfil parecido (temporal o permanente) que quizás convendría evitar; pero en esta ocasión, lo que considero realmente interesante sería que nos alejáramos de una perspectiva centrífuga para centrarnos con la mayor humildad posible en nuestro propio y subjetivo interior:

Por un momento, piensa en lo que te da coraje de los demás; eso que te altera; aquello que de una forma u otra no puedes soportar de las personas con las que te encuentras en tu día a día; 
Ahora, ponlo en cuarentena y cuando menos, analiza hasta qué punto podría ser algo de lo que pudieras carecer, o hasta qué punto podría llegar a ser una fracción de un lado oscuro que quizás deberías trabajar, y que se manifiesta inexorablemente como un reflejo en los demás.

A estas alturas ya sabrás que el reverso tenebroso es el camino más fácil, rápido y directo, pero un caballero Jedi es lo suficientemente valiente de cara a afrontar la realidad...

... de que incluso los más legendarios Maestros en algún momento tuvieron que mirar en su interior (o en el de los demás) para extraer su oscuridad... y vencerla.

Imagen con licencia libre cortesía de Chema Concellón

PD: Este pasaje se lo quiero dedicar a mi prima María, a la que cada día quiero más, a Pablo Márquez, a quien echo de menos personal y musicalmente, y a mis compañeros Carmen y Pepe, quienes sin saberlo me han ayudado a perfilar el presente pasaje.

jueves, 5 de diciembre de 2013

La Ilusión del Guerrero


Desde que allá por 2005 comenzara mi andadura por el mundo de las series de televisión con una perspectiva más voraz, he podido comprobar cómo muchas de ellas tras llegar a una inexpugnable cumbre caían al más profundo de los abismos. Ejemplo de ello podrían ser series como "Prison Break" o "Héroes", que con comienzos espectaculares y prometedores consiguieron lograr la difícil tarea de hacerse con la fidelidad de millones de seguidores que con posterioridad y por unos motivos u otros, se sintieron decepcionados ante el quizá precipitado y decepcionante devenir de episodios.

La verdad es que no tiene por qué tener mucho que ver con lo que trataré hoy en el actual pasaje (o sí), pero al analizar este hecho me viene a la cabeza el primer episodio de "Los Caballeros del Zodiaco" , en el que además de presentar la que se presumía como trama principal, explicaba la más inmediata procedencia de su protagonista: 

Desde que era un niño, Seiya recibió un durísimo entrenamiento para tener alguna opción por competir por la legendaria armadura de Pegaso, que a su vez se le prometía como la única forma de volver a Japón e intentar localizar a su hermana participando en el laureado Torneo Galáctico. Pero para poder hacerlo, previamente y siendo prácticamente un adolescente, tendría que ser el mejor entre 1024 guerreros que lucharían hasta la muerte por conseguir la ansiada armadura.
Con gran esmero fue avanzando en tan dura campaña, y tras muchos combates solo quedaba un rival por vencer: el titán Casio, que además de tener una descomunal fuerza y triplicar su tamaño, comenzó la lucha a destiempo cobrando una considerable ventaja. A pesar de ello, Seiya resultó vencedor, y su alegría y entusiasmo fueron tan significativos que llamaron la atención del hasta entonces sobrio y honorable Patriarca.

Lo había conseguido; todo el esfuerzo durante tantos años había dado su fruto, y puesto que ardía en deseos de verse cubierto como un Caballero de Bronce, en la primera ocasión que tuvo se vistió con su nueva coraza liberando un inmenso poder consecuencia de su ilusión, el cosmos y su alma de guerrero. Sin embargo, poco después tuvo que enfrentarse a Shaina de Ofiuco, y tras recibir varios y brutales golpes el joven japonés empezó a notar que su poder no era el esperado, y que además, su nueva armadura le resultaba muy pesada, por lo que no podía realizar sus movimientos con la rapidez y agilidad a la que estaba acostumbrado. Agotado, y prácticamente derrotado, se preguntaba por qué si con esa armadura debería ser el más fuerte, resultaba para él más un estorbo y una significativa limitación que dificultaba su habilidad en el lucha.

Fue entonces cuando su Maestra (Marin) le recordó todo el poder que había desplegado al ponerse la armadura por primera vez, y que éste era fruto de su ilusión y entusiasmo por ser el caballero de Pegaso, que en su momento ejercieron de mecha para prender su cosmos con la armadura como catalizador.

Encontrar el amor, conseguir el trabajo de tu vida, llevar a cabo un esperado e ilusionante proyecto... de perder la ilusión y olvidarnos de nuestra pasión de guerrero todo puede llegar a convertirse en una pesada y obsoleta armadura, pudiendo hacer que el más grande de nuestros logros...

... se convierta en el más rotundo de nuestros fracasos.

Como suele decirse, lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Así que reinventa, investiga, cambia... pero  jamás pierdas tu fuerza interior, y como Pegaso,...

¡libera todo tu cosmos con el fuego que todavía arde en tu alma de guerrero!

Imagen con licencia libre cortesía de Alejo Concheso Calvo.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Tirando a puerta


"Cuando veas la portería... ¡tira!"

Esa era una de las frases que Roberto Sedinho dejó escritas junto a otros sabios consejos en el manual que dejó a Óliver Átom cuando muy a pesar de éste decidió volver a Brasil, y con el que la joven promesa del fútbol japonés completó su formación balompédica.

Repasando aquellos fantásticos episodios, recuerdo que incluso en nuestra infancia nos sorprendía ver lo lejana que aparecía la portería, y cómo ésta iba sobresaliendo en el horizonte a medida que los jugadores avanzaban por un descomunal terrero de juego. Tanto en aquel momento como ahora, si aplicábamos la lógica, en la vida real la portería se ve claramente desde un extremo del campo hasta el otro, y por tanto... Óliver podría "tirar" siempre.

Si hacemos por entender las características de un anime, del manga que lo inspira, y la forma en que ambos suelen reflejar sus similitudes con la vida real, podríamos decir que cuando Roberto decía a Óliver que chutara al ver la portería, muy posiblemente se refería a que cuando viera ocasión de tiro, (sin defensas cubriendo los huecos, con el tiempo suficiente para que la pierna haga el recorrido necesario para un buen "chut", y un técnico etcétera...) evitara regates gratuitos, dudas y espectacularidades y se dedicara a hacer lo que era su intención desde primera hora: marcar gol.

Hay muchas personas que como Saúl Berenson, llegado el momento pierden la ocasión esperando la situación perfecta, otras que centradas en las filigranas la dejan escapar, y otras que cuando encuentran la oportunidad, ante el miedo a fallar  bien deciden pasar la pelota o bien se quedan bloqueadas dando al contrario la posibilidad de robarle el balón. 

Considerando lo expuesto y como pudiste leer en "La Soberbia y la Perseverancia", errar es parte del proceso de aprendizaje y mejora, y por tanto, un porcentaje que es parte del camino al éxito que antes o después y de una forma u otra, llegará; y hablando de porcentajes, el gran Barney Stinson, aquél protagonista de "Cómo Conocí a Vuestra Madre" que alberga en su revólver más de 200 muescas, tal y como quedó matizado por su amigo Marshall Eriksen*, tiene un porcentaje de éxito del 17% ¡Y tiene más de 200 conquistas!  Por ello, y teniendo en cuenta también aquel comentario de Óliver Queen de Arrow en el que matizaba que una flecha en la diana son 100 erradas, la próxima vez que veas portería...

...no te lo pienses y... ¡TIRA!

Imagen con licencia libre cortesía de Bronski Beat.


*PD: Barney suele decir que su porcentaje de éxito con las mujeres asciende al 83%,

domingo, 24 de noviembre de 2013

La Increíble Respuesta de un Músico a un Seguidor Desesperado (Un inciso entre mis pasajes)


Esta mañana de domingo nada más despertar, precisamente aquél a quien dediqué el pasaje del pasado jueves ha compartido una emotiva historia que tanto si es real como si no, ha conseguido ponerme los vellos de punta y no he querido desperdiciar la ocasión para incluirla como otro inciso entre mis pasajes.

Como leíste en "Prestando Atención", en ocasiones estamos tan obsesionados con encontrar la respuesta a nuestras preguntas o las soluciones a nuestros problemas que no nos damos cuenta de que las mismas pueden estar justo delante de nosotros. A veces, necesitamos a alguien que nos ayude a darnos cuenta, y prueba de ello es la original anécdota que incluyo en el siguiente enlace:


Imagen con licencia libre cortesía de Roselyn Rosesline.

PD: Gracias a Pablo por su gran aportación, y aunque suene raro, a "El Marqués de Rabotieso" como fuente original de esta historia.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Guardando Secretos


Como pudimos ver en "Frente a Frente", elegir nuestros aliados y qué información compartimos con ellos es fundamental para poder caminar evitando la mayor cantidad de imprevistos. Prueba de ello podría ser el que considero uno de los principales puntos de inflexión del anime Death Note (podría destacar tantos como veces he visto la serie): Cuando Rem conoce a Misa Amane.

(Evidentemente, si quieres ver el anime, leer el manga o ver la película, guarda este pasaje en tu lista de lecturas pendientes y revísalo cuando lo hayas hecho.)

jueves, 14 de noviembre de 2013

Prestando atención


¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Cuál es el sentido de la vida?...

A lo largo de aquellos años en que disfrutamos de la energía que nos da el Universo antes de (volver a) devolvérsela, son miles las cuestiones que nos podemos plantear y cada una de ellas tiene una particularidad que la hace distinta a las demás. Éste, es el caso de la serie Perdidos, que si tiene algún elemento que la caracterice es la cantidad de interrogantes que plantea y que para muchos, de igual forma deja sin resolver. A pesar de que soy consciente de que mi pasión hacia la que considero la joya de J.J. Abrams podría llevarme a abordarla más de la cuenta, en esta ocasión creo necesario volver a inspirarme en ella principalmente por la sorpresa que más de uno se llevará al leer el presente pasaje:

(No sigas leyendo si no has terminado la primera temporada o tienes intención de hacerlo. El que avisa, no hace "Spoilers")

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Muros



En la genial adaptación al cine de la novela corta de Stephen King "Rita Hayworth y la redención de Shawshank", más conocida como "Cadena Perpetua", un joven y brillante banquero llamado Andy Dufresne ingresa en prisión acusado de asesinar a su esposa y su amante en la trágica noche en que descubre la aventura. Una vez entre rejas, al verse absolutamente descontextualizado y rodeado por tipos de personas con los que nunca se había relacionado, actuando con una inteligente prudencia mientras solventaba como podía las enormes adversidades que se le venían encima, fue poco a poco haciéndose un hueco entre un grupo de presos. Entre ellos, destacaban un hombre de color que conseguía cosas llamado Red, un áspero pero a su vez simpático recluso al que llamaban Heywood, y Brooks, el anciano bibliotecario.

(Si quieres ver la película y no quieres saber nada de ella, no sigas leyendo. No obstante, prácticamente no hay "spoilers")