Antes de comenzar quisiera avisarte que cuando leas el título de la película en la que se inspira este pasaje dejes de leer si tu intención es verla y no lo has hecho. El "spoiler" es prácticamente mínimo considerando los 3 primeros minutos del filme, pero considerando la proliferación de este tipo de prácticas en los últimos tiempos, prefiero avisarlo en el presente, y para todos los demás pasajes inspirados en el mundo del Cine (que ofrecen menos margen que las series). Dicho esto, procedo a reflexionar ^^
En la película "Mientras Duermes", su protagonista se siente muy desgraciado y vive en amargura con la sombra del suicidio ante su imposibilidad de ser feliz. Sin embargo, y literalmente al borde de una cornisa, encontró una peculiar "luz" en su eterna oscuridad al hallar algo que podría aliviar su malestar: la infelicidad de los demás.
Para César, las sonrisas, el ánimo, la fraternidad, el reconocimiento, y en resumidas cuentas la alegría, de ser ajenos le irritaban hasta límites más allá de la cordura, y al verse triste, solo y ninguneado dedicó todo su tiempo, energía, e incluso su propia integridad a hacer desgraciados a quienes le rodeaban.
Ciertamente y desde el sofá de mi casa, podría decir que para César habría sido mucho más procedente afrontar la verdad y plantearse realmente el porqué de su soledad, malestar y amargura, y haber volcado sus esfuerzos en remediarlo. También podría destacar que en mayor o menor grado, es posible que a tu alrededor (sí, en el tuyo) puedas encontrar algunas personas con un perfil parecido (temporal o permanente) que quizás convendría evitar; pero en esta ocasión, lo que considero realmente interesante sería que nos alejáramos de una perspectiva centrífuga para centrarnos con la mayor humildad posible en nuestro propio y subjetivo interior:
Por un momento, piensa en lo que te da coraje de los demás; eso que te altera; aquello que de una forma u otra no puedes soportar de las personas con las que te encuentras en tu día a día;
Ahora, ponlo en cuarentena y cuando menos, analiza hasta qué punto podría ser algo de lo que pudieras carecer, o hasta qué punto podría llegar a ser una fracción de un lado oscuro que quizás deberías trabajar, y que se manifiesta inexorablemente como un reflejo en los demás.
A estas alturas ya sabrás que el reverso tenebroso es el camino más fácil, rápido y directo, pero un caballero Jedi es lo suficientemente valiente de cara a afrontar la realidad...
... de que incluso los más legendarios Maestros en algún momento tuvieron que mirar en su interior (o en el de los demás) para extraer su oscuridad... y vencerla.
Imagen con licencia libre cortesía de Chema Concellón.
PD: Este pasaje se lo quiero dedicar a mi prima María, a la que cada día quiero más, a Pablo Márquez, a quien echo de menos personal y musicalmente, y a mis compañeros Carmen y Pepe, quienes sin saberlo me han ayudado a perfilar el presente pasaje.





